El Banco Central Europeo (BCE) puso hoy en marcha el plan para hacer frente a la creciente inflación, y subió la tasa de interés en 50 puntos básicos por primera vez en 11 años.

El cambio en la política monetaria en la zona euro con algo de retraso empieza a alinearse gradualmente a las subas que hace dos meses comenzó a implementar la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos.

Para la Argentina una medida de este tipo suma presión sobre el tipo de cambio y a mediano plazo podría tener impacto en las exportaciones, en la medida de que la economías europeas y del mundo se vayan desacelerando.

El incremento que decidió el BCE fue mayor al que se había adelantado en las últimas semanas, cuando varios miembros del Comité Ejecutivo indicaron que la suba iba a ser de 25 puntos básicos.

Así, "la tasa de interés para sus operaciones de financiación se situará en el 0,50%, mientras que la tasa de depósito alcanzará el 0% y la de facilidad de préstamo, el 0,75%", según la agencia DPA.

El euro repunta este jueves después de que el Banco Central Europeo (BCE) anunciara una suba de la tasa de interés de 50 puntos básicos, debido a que los ajustes fueron mayores a los esperados.

La medida, que entrará en vigor el 27 de julio, se produce en un momento en que Europa lucha contra una inflación récord alimentada por el aumento de los precios de la energía. La inflación anual en la Unión Europea se disparó al 9,6% en junio. En los 19 países que utilizan el euro alcanzó el 8,6%.

El BCE también dio a conocer una nueva herramienta destinada a mantener controlados los costes de los préstamos en los países altamente endeudados de la zona euro, como Italia y Grecia, como parte de su esfuerzo por mantener la cohesión dentro de la región.

De este modo, el euro llegaba a alcanzar los 1,0261 dólares, frente a los 1,0177 del cierre de la sesión de ayer, acercándose a máximos desde principios de julio, después de haber llegado a caer incluso por debajo del nivel de paridad con el 'billete verde' hace una semana.

Según, Claudio Caprarulo, especialista de la consultora Analytica, "la falta de resultados que están teniendo los distintos gobiernos para controlar la inflación provoca la profundización de políticas monetarias contractivas llevadas a delante por los respectivos bancos centrales", en medio de un clima de incertidumbre signado por la guerra en Ucrania.

En este sentido, expresó que "el eje de la discusión ahora se centra en si el costo de estas medidas será finalmente una nueva recesión".

En cuanto al impacto para la Argentina, "en lo inmediato, el aumento en las tasas de interés en el resto del mundo presiona sobre el tipo de cambio: las monedas se están depreciando frente al dólar y eso le quita competitividad cambiaria a nuestro país en tanto no aumente en el ritmo de depreciación del peso", sostuvo Caprarulo.

En el mediano plazo, continuó, "un mundo que crece menos impacta negativamente en nuestras exportaciones".

Por último, recordó que tarde o temprano el Estado y las empresas argentinas necesitarán volver a endeudarse en dólares y su costo va a ser más alto.

Para Pablo Besmedrisnik, economista de VDC consultora, "el impacto sobre el resto de las economías se puede dar a través de dos canales, el financiero o el comercial".

En particular para la Argentina, "el canal financiero afecta en términos relativos y de corto plazo, dado que la economía argentina se encuentra virtualmente fuera del acceso al mercado internacional de créditos".

(Télam)