Los precios del petróleo en Nueva York terminaron el viernes en su cota más alta desde mediados de octubre de 2018, cerca de US$ 70 por barril, impulsados por la política de oferta contenida de la OPEP+ y el aumento de la demanda en Estados Unidos.

En Nueva York el barril de WTI para julio subió a US$ 69,62, 1,17% más que ayer; mientras que el Brent del Mar del Norte para agosto cerró a US$ 71,89 en Londres, con una ganancia de 0,81%, según la agencia AFP.

"Los fuertes precios del petróleo no desaparecerán" y se verán "sostenidos por la disciplinada oferta de la OPEP+ y el entusiasmo ante la perspectiva de una demanda más fuerte durante el verano" boreal, resumió Louise Dickson de Rystad Energy.

"El principal motor de los precios (...) es la decisión de la OPEP+ de aumentar progresivamente la oferta mundial de petróleo" y no abrir de golpe los grifos, señaló Ipek Ozkardeskaya, de Swissquote Bank.

Los miembros de la OPEP+, alianza sellada a finales de 2016 entre los 13 Estados de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), liderados por Arabia Saudita, y diez aliados, entre ellos Rusia, decidieron mantener el ritmo del aumento de su producción de crudo para julio, sin dar indicaciones sobre los meses siguientes ni abordar el potencial regreso del petróleo iraní al mercado.

La estrategia actual consiste en un aumento progresivo entre mayo y julio que suma casi 1,2 millones de barriles por día, al que se añade un millón de barriles retirado de forma voluntaria por Arabia Saudita a principios de año. (Télam)