El Banco Mundial (BM) recortó su estimación de crecimiento para la economía global de 4,1% a 3,2%, a raíz del impacto de la invasión rusa en Ucrania, según señaló hoy su presidente, David Malpass.

El directivo indicó hoy a la prensa que el BM, que en enero proyectaba un crecimiento anual de la economía mundial del 4,1%, redujo su previsión a un 3,2%.

El recorte se vio motivado, especialmente, por las peores perspectivas en Europa y Asia Central, incluyendo a Rusia y Ucrania, según informó la agencia Bloomberg.

Previamente en enero, antes de la guerra, el organismo con sede en Washington ya había reducido su previsión de 4,3% a 4,1%, y subrayó que, luego del fuerte rebote que atravesó la economía mundial en 2021, la economía mundial estaba entrando en un periodo de "pronunciada ralentización debido a la amenaza de nuevas variantes del coronavirus y el crecimiento de la inflación, así como la deuda y la desigualdad en los ingresos”.

El recorte se vio motivado por las peores perspectivas en Europa y Asia Central, incluyendo a Rusia y Ucrania.

Asimismo, Malpass adelantó que, en las próximas semanas, discutirá con la junta directiva del banco un paquete de respuesta a la crisis de US$ 170.000 millones que será desembolsado entre este mes y junio del año próximo.

De dicho monto, US$ 50.000 millones serán ejecutados en los próximos tres meses.

Dicha ayuda monetaria se suma al paquete de US$ 3.000 millones destinado a Ucrania que fue anunciado el mes pasado por el BM.

Los comentarios de Malpass se dan en la antesala de las reuniones de primavera que desarrollarán esta semana el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI), y que contará con la participación del ministro de Economía, Martín Guzmán.

La seguridad alimentaria, la inflación, la problemática de la deuda y el impacto de la guerra serán los ejes que marcarán el encuentro.

En ese sentido, Malpass se mostró preocupado por la crisis de deuda, que estima que recrudecerá en 2022, especialmente en los países de bajos y medios ingresos.

“Los países están bajo un severo estrés financiero y 60% de las naciones de bajos ingresos ya están en una crisis de deuda o cerca de ella”, afirmó Malpasss.

En ese sentido, el directivo pidió mejorar el Marco Común del G20, iniciativa acordada en el 2020 que busca aliviar el peso de la deuda en los países más pobres.

(Télam)