La economía del Reino Unido será la más afectada de todas las naciones del G7 como consecuencia de la crisis energética mundial, según un informe del organismo internacional Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) difundido hoy.

La OCDE pronostica una "fuerte desaceleración del crecimiento" a nivel mundial en 2023, con un crecimiento débil en EEUU. y la eurozona y una contracción fuerte en Alemania.

El G7 incluye a Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania, Italia y Japón.

Según el organismo, la guerra en Ucrania afectó a las economías de manera desigual, siendo los países europeos los más golpeados por el impacto en los negocios, el comercio y el aumento en los precios de la energía.

En particular en el informe publicado hoy, el organismo pronosticó que el Reino Unido se contraerá más que cualquier otra nación en el grupo G7 el próximo año.

El PIB se reducirá 0,4 % el próximo año y crecerá 0,2 % en 2024, un pronóstico mejor que las predicciones anteriores de la OCDE, que indicaban que la economía se mantendría estática.

De los países del G20, la economía del Reino Unido tendrá el tercer peor desempeño, detrás de Rusia y Suecia, con contracciones esperadas de 5,6% y 0,6%, respectivamente.

Se prevé que el esquema de garantía del precio de la energía del Gobierno aumente con la inflación, lo que requerirá otro incremento de las tasas de interés, lo que resultará en mayores costos de endeudamiento.

De acuerdo con el pronóstico de la OCDE, es probable que la inflación del Reino Unido, que alcanzó un máximo de 41 años del 11,1 % en octubre, alcance su punto máximo a fines de este año y se mantenga por encima del 9 % hasta principios de 2023, antes de disminuir al 4,5 % a fines del próximo año y a 2,7% a finales de 2024.

La semana pasada, la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria (OBR) del Reino Unido predijo que la economía británica se reduciría 1,4 % el próximo año, aunque también pronosticó un crecimiento más fuerte, del 1,3 %, en 2024. (Télam)