La inclusión laboral de las personas con discapacidad debe estar acompañada de una cultura en las empresas que fomente la diversidad de talentos y que trascienda los marcos regulatorios, analizaron desde la empresa social Incluyeme.com que busca promover la inclusión sociolaboral de personas con discapacidad.

"El foco de lo que es generar una cultura de trabajo inclusiva implica que puedas valorar la diversidad de las personas y comprender que es un activo para las empresas, entendiendo que el talento viene en distintas formas y hay que dejar las etiquetas para los frascos, no para las personas", aseguró Gabriel Marcolongo, CEO del portal web Incluyeme.com, en diálogo con Télam.

Las personas con discapacidad enfrentan múltiples barreras para conseguir un empleo que están asociadas a poner foco en las limitaciones y no en el talento de las personas, sostienen desde la organización.

"Un aprendizaje en todo este camino fue entender que había muy pocas empresas que estaban listas para contratar, entonces, dimos varios pasos antes de lo que es la contratación en sí, y comenzamos a trabajar fuerte en lo que es la cultura de la organización", explicó el fundador de la empresa social que se dedica hace 10 años a promover la empleabilidad de las personas con discapacidad y acompañar a las empresas a implementar estrategias de inclusión sociolaboral.

De acuerdo con el Estudio Nacional sobre el Perfil de las Personas con Discapacidad (Indec, 2018), el 10,2% de la población, mayor de seis años, tiene algún tipo de discapacidad; en tanto, el 10,3% de la población económicamente activa (14 años y más) se encuentra desocupada. A su vez, la tasa de inactividad es de 64,1%.

Incluyeme.com es un portal web que actualmente contiene una base de 230.000 personas con discapacidad de América Latina que se encuentran en la búsqueda de un empleo.

En el marco del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, esta semana presentaron los resultados de la Encuesta Latinoamericana sobre Discapacidad (Eladis), que recibió más de 4.000 respuestas de personas con discapacidad de 17 países de Latinoamérica.

"Las personas con discapacidad enfrentan barreras para acceder al empleo más allá de que estén capacitadas y en el caso de la encuesta, el 88% de las personas que respondieron tienen por lo menos secundaria completa y, sin embargo, nos da que el 73% no consigue empleo y el 90% de ese 73% está buscando empleo actualmente", señaló Clara Popeo, Project Manager de Incluyeme.com.

Asimismo, destacaron que la accesibilidad de los materiales de estudio es una barrera educativa relevante, con prevalencia del 40,7% de las personas con discapacidad visual y 21,1% de las personas con discapacidad auditiva; es decir, que el foco no se encuentra solamente en ofrecer capacitaciones, sino en que las mismas sean accesibles.

"Dedicamos muchísimo tiempo a estar cerca de esas personas, acompañarlas, ayudarlas a mejorar el currículum, prepararlas para las entrevistas, entender qué necesidades tienen las personas con discapacidad en una capacitación para hacerlas lo más accesibles posible; tenemos un equipo de terapistas ocupacionales que nos ayudan haciendo entrevistas con estas personas para entender mejor estas necesidades y no generalizar", indicó Popeo.

En este sentido, Silvina Martinoni, trabajadora de una compañía multinacional que consiguió empleo a través de la plataforma, expresó que "en cuanto a la discapacidad pueden verse barreras, las cuales principalmente se generan por un tema de desconocimiento".

No obstante, sostuvo que "ahora hay menos tabú que antes en relación a la discapacidad, entonces se pueden ver cambios positivos y esperanzadores. Las principales barreras se generan principalmente entre las personas, a veces para no incomodar no preguntamos, y sin embargo a partir de una pregunta se puede conocer cómo ayudar".

Por otra parte, Marcolongo destacó la perspectiva interseccional para el abordaje de la empleabilidad de las personas con discapacidad y puntualizó que "la interseccionalidad no son barreras que van por vías paralelas, sino que son capas de vulnerabilidades que se te van sumando y hacen que a una persona se le haga muy difícil vivir una vida plena".

"Hay que dejar de ver la discapacidad de forma aislada, sino empezar a cruzarla con otras variables que pueden representar barreras adicionales a esta población. Entonces, empezamos a trabajar migraciones y discapacidad, género y discapacidad", explicó Popeo.

En este sentido, indicó que "cuando empezamos a desglosar esas barreras, aparecen las dificultades económicas, aparece la accesibilidad, y las diferencias por género".

"Surgió el tema de las tareas de cuidado, por ejemplo. Las mujeres muestran una mayor preferencia por el trabajo híbrido o virtual, mientras que los varones muestran una preferencia por el trabajo presencial, o una indiferencia por este tipo de trabajo", aseguró la politóloga.

(Télam)