Los presidentes de diversos bancos públicos del país y de la Asociación Latinoamericana de Instituciones Financieras para el Desarrollo (Alide) coincidieron hoy en enfatizar el rol de la banca de desarrollo, para “contribuira a una cualidad de inversión y una tasa de crecimiento más sostenibles”.

Lo hicieron en el marco de un encuentro de dos días realizado por la Alide junto con el Banco Argentino de Desarrollo (BICE) y al Banco Provincia (Bapro), que reúne a los economistas jefes de instituciones financieras de desarrollo de América Latina y el Caribe y que tuvo lugar en el Museo Banco Provincia.

“Hoy parece que el desarrollismo es más el ´cómo´ se produce que el ´qué´. Probablemente en términos cuantitativos la banca pública no pueda cargar por sí misma la dinámica de la inversión y la generación de capital, pero creo que puede cambiar en términos cualitativos su composición”, afirmó Mariano de Miguel, flamante presidente del BICE, en reemplazo del actual secretario de Industria y Desarrollo Productivo, José Ignacio de Mendiguren.

De esta forma, para de Miguel “la banca de desarrollo puede hacer mucho para contribuir una tasa de crecimiento mucho más sostenible sobre la base de un nivel de integración productiva nacional mucho más elevado”

Al mismo tiempo, señaló que “muchas veces” estas instituciones tienen un “dilema y un equilibrio delicado”.

“No podemos permitir que no sean eficientes y jueguen con los recursos públicos, pero tampoco podemos tener el objetivo exclusivo de la rentabilidad que muy naturalmente puede ser el objetivo de la banca privada”, dijo al respecto.

En la misma línea, para Juan Miguel Cuattromo, presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires, “la banca pública tiene un rol claro que es ofrecer los mejores servicios financieros al menor costo posible, siendo responsables con la administración del patrimonio público” en un contexto que requiere “ser asertivos a la hora de utilizar las herramientas disponibles de política”:

“Argentina, a diferencia de otros países, no tiene una sola institución sino un sistema de bancos públicos que puede cumplir ese rol de banca de desarrollo”, afirmó y, en ese marco, resaltó los convenios realizados con el propio gobierno provincial y otras entidades públicas.

En tanto, el ministro de Hacienda de la Provincia de Buenos Aires, Pablo López, subrayó la importancia de las “sinergias que existen entre el desarrollo de los mercados financieros y el crecimiento” especialmente en los países en desarrollo.

“El desarrollo económico hace a la necesidad de contar con financiamiento para proyectos que no necesariamente son rentables en el corto plazo para el sistema privado y que pueden implicar mayores riesgos. En ese sentido, es crucial el rol del Estado”, sostuvo López.

Recordó que “hubo décadas" donde las bancas de desarrollo fueron “dejadas de lado y perdieron peso”, pero que ahora “vuelve a surgir con fuerza la idea en el mundo de contar con bancos que puedan generar condiciones de financiamiento para los procesos de desarrollo”.

“La necesidad de un Estado presente en lo que hace a las necesidades de financiamiento se traduce en un Banco Provincia que ha recuperado un rol que históricamente ha tenido, y que ha perdido en los años previos que es convertirse en un agente de desarrollo”, recalcó el ministro provincial.

Por ultimo, según el presidente de Alide, Carlos Linares, hoy “los gobiernos de diferentes partes del mundo están fortaleciendo sus roles y funciones para la financiación de las infraestructuras productivas y el desarrollo de mercados”, y citó, como ejemplo, la reciente creación en la Unión Europea de un banco de hidrógeno para acelerar el desarrollo de dicha tecnología.

Tras destacar el incremento de la cartera de crédito en las instituciones en la región, Linares subrayó el rol “contra cíclico en situaciones de crisis” y para “favorecer la inclusión social y financiera”. (Télam)