La cosecha de maíz profundizó su ralentización durante la última semana por la humedad en los granos y una mayor participación de los sembrados tardíos, lo que determinó un sensible retraso respecto a la superficie alcanzada a esta altura del ciclo anterior, informó hoy la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA).

De esta manera, el avance semanal de las cosechadoras fue de 3,4 puntos porcentuales para ubicar el progreso nacional en el 56% de las 6,5 millones de hectáreas implantadas, una superficie 30,6 puntos porcentuales menor que doce meses atrás.

"Este atraso interanual está vinculado a la gran cantidad de lotes tardíos sembrados este ciclo y la elevada humedad de los granos. Se espera que durante las próximas semanas la llegada de nuevos frentes fríos permita que la humedad de los cuadros comience a ceder", indicó la BCBA.

Además, la entidad afirmó que "las productividades recolectadas se mantienen por sobre las estimaciones iniciales", aunque mantuvo la estimación de producción en 48 millones de toneladas.

Por otro lado, la siembra de trigo alcanzó un progreso intersemanal de 7,2 puntos porcentuales y avanzó sobre el 91,3 % del área proyectada en 6,5 millones de hectáreas.

Según detalló la Bolsa porteña, la ausencia de lluvias "facilita la recuperación del piso en sectores del centro-este que registraban demoras en la actividad por excesos hídricos", aunque "se agrava la condición de déficit sobre el norte y oeste, donde los cuadros más adelantados transitan etapas entre macollaje y espigazón".

No obstante, al sur del área agrícola se registraron lluvias que no solo favorecieron la emergencia y el crecimiento de los cuadros ya implantados, también repusieron humedad en los primeros centímetros del suelo para la siembra del área remanente.

Por último, la cosecha de sorgo ya cubrió el 74,8% del área apta, con un rinde promedio de 44,1 quintales por hectárea y una producción acumulada de 2,7 millones de toneladas de las 3,3 millones que se esperan alcanzar. (Télam)