Los argentinos cambiaron su comportamiento al momento de hacer compras a partir de la pandemia y los distintos canales de venta se adaptaron para responder a las nuevas demandas, de acuerdo con referentes de Google y la consultora Nielsen que analizaron el período marzo-noviembre.

Desde la Red de Comercialización y Marketing del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) se convocó a referentes de Google y la consultora Nielsen para que analicen, en un panel virtual, cómo cambiaron los hábitos de consumo de los compradores argentinos desde que empezó la pandemia hasta hoy.

Agostina Jáuregui, Market Insights Lead en Google, señaló los cambios visualizados en los comportamientos de los consumidores que se plasman en las búsquedas que estos hacen en Internet.

Según los reportes que arroja Google Trends, las búsquedas indexadas que se realizaron dentro de la categoría limpieza crecieron este año y se mantuvieron, en promedio, un 60% por encima de lo que fue el año pasado.

“Ante el primer estímulo de cierre todos fuimos a buscar productos y stock a los puntos de venta”, agregó Maximiliano Doff, Líder de Analytics de Nielsen South Zone.

Con respecto a los cambios surgidos en los hábitos de consumo, Doff destacó que hubo un vuelco hacia el supermercadismo dado que facilita la oportunidad de poder satisfacer distintas necesidades en una sola compra sin tener que recorrer diferentes lugares, en comparación con el año pasado donde los consumidores visitaban distintas tiendas.

“Los grandes perjudicados en el consumo masivo fueron todos los canales de impulso; son puntos de venta que dependen 100% de la circulación y de compra por impulso, eso desapareció”, sentenció Doff.

La nueva dinámica de compra generada por la pandemia también tuvo su consecuencia en un ítem en el que los argentinos son grandes consumidores: las promociones, que se vieron muy afectadas, primero porque muchos retailers las dieron de baja al comienzo de la cuarentena, y también por la incapacidad de circular.

“Los argentinos, que tradicionalmente siempre estuvimos con el foco en descuentos/promociones, este año decrecimos en las búsquedas en descuentos, explotamos en las búsquedas de envío -que crecieron hasta 400/500% en la primera etapa de la cuarentena- y hoy en día explotan las búsquedas en cuotas; se duplicaron las búsquedas de cuotas versus lo que era el inicio de la cuarentena en marzo”, detalló Jáuregui.

Por otra parte, el e-commerce fue el canal más beneficiado, con un crecimiento de 200% sólo en las plataformas de los grandes supermercados.

Antes de la cuarentena, el e-commerce estaba mucho más orientado a productos de nicho más chico, con un perfil un poco más premium y de grandes volúmenes y se optaba menos por comprar productos frescos por este medio.

“La necesidad generó que esa barrera desaparezca, y hoy el peso que tiene el alimento y el fresco dentro del online es casi igual al que tiene en el offline, y eso demuestra que hay un tipo de comprador completamente diferente en el canal, como son las familias”, argumentó Doff.

Acerca del canal online, Jáuregui dijo que "la estrategia para satisfacer un consumidor como el de hoy debe contemplar cumplir con expectativas de logística y simplificar el proceso de compra".

"Esto significa simplificar con inventario curado, de calidad, con información disponible, con modos de contacto y comunicación inmediatos, con ingresos y variedad de métodos de pago y facilitación. La clave es sumar, no entorpecer”, concluyó.


(Télam)