La pandemia puso en primer plano las políticas agroalimentarias y reforzó el rol global del Mercosur, exponiendo la importancia de los países que lo integran para la seguridad alimentaria y nutricional planetaria, según quedó expuesto en el seminario “Sistemas Agroalimentarios Sostenibles”, organizado en conmemoración de los 30 años del bloque comercial sudamericano cuya presidencia Pro Témpore ejerce la Argentina.

En su rol de país a cargo de la presidencia Pro Témpore, el encuentro fue organizado por el Ministerio de Desarrollo Social, la Cancillería y la cartera de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Argentina, junto al Instituto Social del Mercosur y al Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

En ese marco se discutieron los desafíos y las oportunidades de las políticas agroalimentarias en el contexto de la pandemia, con la participación de representantes y especialistas de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, los cuatro miembros plenos del bloque, y de sus socios Chile, México y Perú.

En su intervención, el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, explicitó los ejes del plan Argentina contra el Hambre que se viene trabajando en el país.

Mencionó, en ese sentido, la puesta en marcha de una tarjeta alimentaria que llega a 6 millones de personas y de una línea de créditos no bancarios diseñados para fortalecer la agricultura familiar y la economía social.

“Están orientados a la adquisición de máquinas, herramientas e insumos. Ya llegamos con ellos a 400.000 personas, de las cuales la parte más significativa son productores de alimentos, sobre todo agroecológicos, que no pueden acceder a financiamiento bancario”, explicó Arroyo.

A su turno, el ministro Luis Basterra se refirió al desafío que generó la pandemia de Covid-19 desde el punto de vista de la seguridad alimentaria y la nutrición.

“Debido al aislamiento, las familias tomaron dimensión de qué comen, cómo comen y quién produce los alimentos. Y esto permitió que se generasen redes de comercio de proximidad y redes de agricultura familiar que garantizaron la alimentación en este contexto”, señaló Basterra, detalló un comunicado del IICA.

“Hoy –agregó el ministro- es claro y es visible que no se produce de cualquier forma. De hecho, en Argentina hemos creado por primera vez una Dirección Nacional de Agroecología. Otro de los ámbitos en los que estamos trabajando es en un marco para que el consumidor acceda a información clave de los alimentos. Estamos definiendo una política con el Mercosur respecto del etiquetado de los alimentos”.

Por su parte, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Jorge Neme, hizo foco sobre los cambios que se están viviendo en el mundo debido a Covid-19, que ha tenido un impacto particularmente duro sobre América Latina y el Caribe en términos de disminución de la actividad económica y pérdida de puestos de trabajo.

Entre los expositores de los demás países, Luiz Gonzaga Coelho Júnior, director de la Secretaría del Mercosur, remarcó que la seguridad alimentaria y nutricional, a lo largo de los 30 años del proceso de integración llevado adelante por el bloque regional, ha ganado creciente visibilidad en la agenda negociadora.

“La agricultura -explicó- ha aportado su contribución al desarrollo de los distintos territorios, con la producción y abastecimiento de alimentos de calidad, la generación de empleos y su contribución al desarrollo sostenible”.

En tanto, el director General del IICA, el argentino Manuel Otero, puso en primer plano la importancia del debate a pocos meses de la realización de la Cumbre de jefes de Estado sobre Sistemas Alimentarios Sostenibles, convocada por el secretario general de las Naciones Unidas. Y felicitó a los organizadores del seminario por los 30 años del Mercosur por haber antepuesto el prefijo “agro” al concepto de sistemas alimentarios.

(Télam)