La producción de carbón y gas en China alcanzó un récord durante marzo último, luego de que Beijing apuntará a impulsar su mercado local en vista de la suba de los precios internacionales de la energía por la guerra entre Rusia y Ucrania.

En el caso del carbón, la producción aumentó 5% anual en marzo a 396 millones de toneladas; mientras que el suministro de gas lo hizo en un 6,3% a 19.700 millones de metros cúbicos, según datos de la Oficina Nacional de Estadística de China (ONE).

Por su parte, la producción de petróleo también creció 3,9% a 17.710 millones de toneladas, en su mejor registro desde diciembre de 2015, aunque el refinamiento retrocedió por los rebrotes de coronavirus que azotan al país desde mediados del mes pasado, según la agencia Bloomberg.

Del mismo modo aumentó la producción de aluminio aprovechando los precios récord de las commodities metalíferas desde que comenzó la guerra entre Rusia y Ucrania.

Si bien China, en el ámbito energético, es un país netamente importador y el principal consumidor energético global, es el cuarto productor de carbón en el mundo y el sexto perforador de gas y petróleo.

El "boom" en el carbón, una de las fuentes más contaminantes para producir energía cuyo precio de sus futuros se ha duplicado en lo que va del año, comenzó en la segunda mitad del 2021 luego de que el Gobierno impulsara la industria a raíz de una escasez de recursos que provocó cortes de energía en diferentes regiones industriales.

La intención de Beijing es aumentar la capacidad de producción de carbón en 300 millones de toneladas, la misma cantidad que importa anualmente.

Según los analistas, la producción récord de China en el carbón y el gas, junto con los confinamientos que, al menos temporalmente, están reduciendo el consumo; podrían provocar una merma de las importaciones de energía del país y, consecuentemente, generar un alivio en el mercado energético global en un momento donde los exportadores se encuentran operando a capacidad completa.

De acuerdo con el banco Citigroup, China podría “cambiar las reglas de juego” si decide recortar sus compras al exterior.

“El deseo de China de reducir sus importaciones de carbón aumentando su producción domestica podría generar grandes factores a la baja en los precios de los combustibles fósiles durante los próximos años”, afirmó en un artículo el analista del Citigroup, Ed Morse.

Para Morse, “China podría ser el único importador con la suficiente producción domestica como para aumentar la oferta energética global”.

En ese sentido, durante los primeros tres meses del año, las importaciones de carbón y de Gas Natural Licuado (GNL) en el país asiático cayeron 24% y 11%, respectivamente.

En el caso del GNL, la menor demanda de China podría aumentar la disponibilidad de buques para Europa -región que apunta a reducir su demanda por gasoductos desde Rusia-, lo cual podría ayudar a reducir su costo, el cual escaló fuertemente desde el comienzo de la guerra. (Télam)