Las cotizaciones del trigo y la soja cerraron hoy nuevamente con desmejoras en el mercado de Chicago, con lo que acumularon cuatro y tres jornadas seguidas con mermas, respectivamente, y el maíz ajustó con leves subas sobre el final de la ronda.

De esta forma, el contrato de agosto de la oleaginosa descendió 0,71% (US$ 4,13) hasta US$ 572,47 la tonelada, mientras que la posición septiembre retrocedió 0,84% (US$ 4,41) para concluir la jornada a US$ 515,79 la tonelada.

Los fundamentos bajistas radicaron en "las lluvias que se vienen registrando durante la semana sobre zonas de las Grandes Planicies y del Medio Oeste, y frente a pronósticos extendidos para los próximos 6-10 días del servicio meteorológico estadounidense que incluyen precipitaciones mayores a los registros normales", según indicó la consultora Granar.

Adicionalmente, se agregó como factor de presión para el mercado la renovada tensión entre Estados Unidos y China, exacerbada por el viaje de la presidenta de la Cámara de Representantes estadounidense, Nancy Pelosi, a Taiwán.

Con los registros de hoy, la oleaginosa acumuló tres jornadas seguidas con bajas.

Los subproductos de la soja, en tanto, acompañaron la tendencia negativa, con una merma en la harina de 1,53% (US$ 8,27) hasta US$ 530,97, y una baja en el aceite de 0,18% (US$ 2,65) para concluir la jornada a US$ 1.434,74 la tonelada.

En la misma sintonía, el trigo perdió 1,41% (US$ 4,04) y cerró las operaciones en US$ 280,63 la tonelada, con lo que redondeó su cuarta jornada consecutiva con bajas.

A la hora de explicar los motivos que llevaron al decrecimiento de las cotizaciones, Granar señaló que "resultó una noticia bajista el hecho de que el primer buque despachado desde Ucrania tras la invasión rusa halla transitado sin problemas el tramo minado del Mar Negro, lo que podría agilizar cuestiones que aún siguen pendientes como el definitivo visto bueno de las aseguradoras".

Contrariamente, el maíz avanzó levemente 0,04% (US$ 0,10) y se posicionó en US$ 232,86 la tonelada, con lo que cortó una racha de dos jornadas seguidas en baja.

Tras operar casi toda la rueda diaria en baja, los movimientos finales al alza fueron "consecuencia de las diversas lecturas sobre las condiciones meteorológicas para las zonas productoras, que resultan menos rigurosas para los cultivos, con lluvias sectorizadas que alivian el impacto de las elevadas temperaturas", indicó Granar.

(Télam)