La empresa de tecnología e infraestructura energética Impsa (ex Industrias Mecánicas Pescarmona) recibirá una capitalización de US$ 15 millones por parte del Estado nacional y otros US$ 5 millones del Gobierno de Mendoza para recomponer su capital de trabajo, consolidar su operación en Argentina y volver a competir en los mercados internacionales, al ser considerada como "una empresa estratégica para el desarrollo nacional".

Con sede en la provincia cuyana, Impsa ofrece soluciones integrales para la generación de energía a partir de recursos renovables, así como equipos para la industria de procesos y la energía nuclear; y desarrolla, además el diseño, la ingeniería, fabricación, montaje, puesta en marcha y ejecución de proyectos bajo modalidad llave en mano.

Esta empresa con 114 años de vida exporta 85% de su producción y lleva diseñadas y fabricadas más de 200 turbinas que producen energía en 40 países; sólo en la Argentina, además, produce torres eólicas, puentes grúas, y generadores para industria nuclear, entre otros.

Según detalla en su web, Impsa es "la única compañía en Latinoamérica con tecnología propia para equipos de generación hidráulica y eólica, y con certificación ASME III para el diseño y fabricación de componentes nucleares"; emplea de manera directa a 720 personas (35%, ingenieros) y genera contratos con más de 100 pymes nacionales.

Fue considerada estratégica porque pocas compañías en el mundo producen equipamientos centrados en generación de energía: en Occidente hay sólo cuatro.

La empresa contribuye con impuestos, tasas y aportes a la seguridad social por un importe de más de US$ 30 millones anuales.

Con esta operación, el Estado nacional inyectará $1.362.900.000 al capital de la empresa y su participación accionaria pasará a ser de 63,7%; el Estado provincial aportará $454.300.000 (21,2% de las acciones); y el 15,1% restante permanecerá en manos privadas (9,8% al fideicomiso de acreedores y 5,3% al fideicomiso de la familia fundadora).

La compañía estatal BICE Fideicomisos celebró un contrato de suscripción de acciones con la firma mendocina, en su carácter de Fiduciario del Fondo Nacional de Desarrollo Productivo (Fondep), en el Plan de Recomposición de Estructura de Capital de la empresa, que comenzó con una reestructuración de la deuda con gran apoyo de los acreedores.

Durante el proceso, que comenzó en agosto de 2020, Impsa tuvo asistencia del Gobierno nacional mediante el Programa ATP (Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción) y el Programa de Asistencia a Empresas Estratégicas en proceso de Reestructuración de Pasivos del Ministerio de Desarrollo Productivo, a través del cual pagó 75% de los salarios de los más de 720 trabajadores de la compañía desde enero.

En noviembre de 2020 la empresa reestructuró su deuda: La compañía y los acreedores acordaron hacerlo con un plazo de gracia hasta 2025, una fuerte baja en los intereses a 1,5% y pagos de capital a partir de 2028.

En marzo la asamblea de accionistas votó a favor de una ampliación de capital y aprobó ofrecer la suscripción de estas acciones a la Nación y a Mendoza, parte vital del Plan de Recomposición de Estructura de Capital de la empresa.

La operación le permitirá a Impsa volver a competir en los mercados que lideró durante décadas, como Asia, Europa, África, y América, y aspirar al desarrollo de proyectos en la región, Estados Unidos e India, se informó.

Actualmente trabaja en el diseño y la fabricación de las nuevas turbinas de la central hidroeléctrica de Yacyretá; los aerogeneradores del riojano Parque Arauco; la producción de equipamientos para la represa El Tambolar, en San Juan; equipos para YPF; y la fabricación del primer reactor nuclear argentino para generación de energía Carem; además de participar en la licitación para la construcción de la represa Portezuelo del Viento. (Télam)