El Ministerio de Relaciones Exteriores calificó hoy de "unilateral" la decisión del gobierno de Brasil de aplicar una nueva reducción del Arancel Externo Común (AEC) del Mercosur, y afirmó que comenzará a “analizar las implicancias” de la medida adoptada por el país vecino.

"Las autoridades económicas brasileñas han anunciado una nueva reducción unilateral y transitoria del 10% del Arancel Externo Común del Mercosur”, señalaron al respecto fuentes de la Cancillería, que destacaron la cartera procederá “a analizar las implicancias de esta segunda reducción anunciada ayer”.

Las fuentes indicaron que "esta nueva reducción transitoria se suma a la ya aplicada, también en forma temporal, en noviembre de 2021 (Resolución GCEX/CAMEX 269/2021) de otro 10%".

Asimismo, señalaron que la nueva reducción es justificada por Brasil "en razón de su política antiinflacionaria, que es de carácter excepcional y temporal (hasta 31 de diciembre de 2023), y teniendo en cuenta la necesidad de abaratar los precios de productos básicos, en un contexto inflacionario a nivel global con motivo del conflicto de Ucrania".

En esta ocasión, el universo de bienes abarcados es semejante al de la medida de noviembre pasado, abarcando a "cerca del 87% del Nomenclador del Mercosur", agregaron, además de aclarar que "no incluye al sector automotor ni tampoco a productos considerados sensibles acordados oportunamente con la Argentina".

"La Argentina está trabajando, junto con sus socios, en la 'mercosurización' del 10% de reducción anunciado por Brasil en noviembre 2021, conforme lo acordado oportunamente”, destacaron desde Cancillería.

Ayer, el gobierno brasileño redujo los aranceles de importación sobre 6.195 posiciones arancelarias, entre las que se destacan bienes como porotos, carnes, pastas, galletas, arroz, materiales de construcción, entre otros.

La decisión fue tomada por la Cámara de Comercio Exterior luego de una reunión extraordinaria y es de "carácter temporario y excepcional", dijo el secretario de Comercio Exterior, Lucas Ferraz.

Brasil tuvo la mayor inflación desde 1994 para los meses de abril y marzo y acumula en 12 meses un avance del 12,3% en el índice de precios, tres veces más que la meta definida por el Banco Central, que subió la tasa de interés para intentar contener la demanda interna y encarecer el crédito. (Télam)