El director de la Agencia Federal de Redes de Alemania instó a los consumidores germanos a ahorrar más energía para evitar una escasez de gas en invierno.

El titular de la agencia, Klaus Müller, declaró que la reducción del suministro de gas por parte de Rusia a 20% del volumen acordado significa que la escasez solo puede evitarse en dos supuestos.

"Para estos escenarios, sin embargo, los consumidores tienen que ahorrar al menos 20%, mucho más de lo que han hecho hasta ahora", dijo en declaraciones al diario local Welt am Sonntag.

"En todos los demás escenarios existe una amenaza de escasez de gas en diciembre, o bien acabaremos el próximo periodo de calefacción (invernal) con bajos niveles de almacenamiento".

La Agencia Federal de Redes es la oficina que regula en Alemania los mercados de electricidad, gas, telecomunicaciones, correos y ferrocarriles, recordó la agencia de noticias DPA.

Además del ahorro, añadió Müller, también habría que reducir 20% el tránsito de gas a los países vecinos, y se necesitarían entre 10 y 15 gigavatios hora adicionales de gas procedente de otros países.

"Si no ahorramos mucho y no conseguimos más gas, tenemos un problema", aseguró.

En caso de escasez de gas, los hogares privados no estarían protegidos de las restricciones impuestas, añadió, y en principio sería posible que se aprueben normas que solo permitan la calefacción de determinadas habitaciones.

"No quiero especular porque todavía estamos manteniendo estas conversaciones", afirmó Müller.

"Pero quiero dejar claro que para asegurar el empleo, considero legítimas las medidas de austeridad para los hogares", siempre que no afecten al mínimo vital necesario, consideró.

Por otra parte, descartó la posibilidad del uso del fracking en Alemania como alternativa, como proponen algunos dirigentes, porque señaló que no serviría para llenar los depósitos de almacenamiento "en los próximos 24 meses", que es lo que necesita Alemania.

En cambio, no descartó que se alargue el tiempo de funcionamiento de las centrales nucleares.

Hay problemas para suministrar carbón a las centrales eléctricas de carbón y también se presenta una situación especial con Francia, que depende de electricidad suministrada por Alemania.

"También nos preocupa ver que mucha gente está comprando calefactores de aire caliente que funcionan con electricidad", dijo Müller.

"Es una idea increíblemente cara, porque incluso con los actuales precios astronómicos del gas, sigue siendo un 50% más caro calentar con electricidad que con gas", completó. (Télam)