(Por Oscar Pinco).- Laura Horta (53), una profesora de Matemática, Física y Cosmografía que es decana de la Facultad de Educación de la Universidad Juan Agustín Maza de Mendoza, aspira a convertirse en la primera mujer de su provincia en completar una travesía de 8.000 metros cuando el 27 de agosto parta hacia Nepal con el objetivo en subir al Manaslu, en el Himalaya, de 8163 metros, la octava montaña más alta del mundo.

Hubo otra mendocina, Nancy Silvestrini, que fue la primera argentina en superar y hacer cumbre en una montaña de más de 8.000 metros (Hidden Peak, frontera entre China y Pakistán) pero falleció en el descenso, el 5 de julio de 2003.

Laura tiene una historia de superación y su desafío de convertirse en "ochomilista" surge también para llevar adelante el proyecto de educación "Si alguien creyera en mí". Su objetivo es ubicar a la educación "lo más alto que se pueda", según ella misma dijo, y luego poder contar esta hazaña deportiva en charlas de motivación.

"Este 8.000 está en Nepal, en la cadena de los Himalaya. Hay 14 montañas por encima de los 8.000 metros en todo el planeta, y he decidido ir por la cumbre del Manaslu, que significa la 'Montaña de los Espíritus'. Es un cerro pos monzónico. Me conquistó su nombre. Es un cerro de los más técnicos", dijo la montañista en una nota con Télam.

El Manaslu es la octava cumbre más alta del mundo, de ascensión muy peligrosa, y según las estadísticas es la sexta montaña más letal de los 14 "ochomiles". Además el himalayismo es mayoritariamente masculino.

Consultada sobre si analiza el ratio ascensiones/decesos, Horta aseguró: "Para intentar ser un 'ochomilista' lo primero que nos fijamos con mi entrenador (Sergio Furlán) es cuál es el índice de mortalidad. En principio iba a ir al Cho Oyu, que era el de menor índice de mortalidad, pero se entra por China y hay muchos problemas para ingresar, por lo que al estar cerrado tuvimos que elegir el Manaslu".

"Presenta una pendiente bastante pronunciada y con escalada al descubierto. Se sube solamente en el mes de septiembre", agregó la mendocina, que se inició en el andinismo hace un tiempo relativamente reciente.

"Empecé hace sólo 6 años, y la primera montaña que hice fue el Aconcagua. No es un tema menor porque, si bien la preparación física la tengo porque entreno con un equipo de running que es el Team Aventura, para encarar grandes cumbres es fundamental lo mental, la cabeza, y la preparación técnica".

Laura es madre de tres hijos, de 30, 25 y 23 años. Hace 11 años, con ellos saliendo de la adolescencia, se puso un jogging y volvió a hacer deportes. Al poco tiempo ya estaba corriendo carreras muy largas: "La Misión es una carrera de 200 kilómetros y 160 en la montaña, que las hice en solitario y con mi equipo. Me fue muy bien, no abandoné en ninguna de las 5, y son carreras extremas, de muchos metros de desnivel", remarcó.

"Una vez mi entrenador me dijo: 'vos sos de las que tienen cabeza para un 8.000'. Y el mundo de los 'ochomilistas' ya es muy extremo, porque son situaciones muy límites donde la vida y la muerte juegan con lo real y con lo que se está viviendo", explicó.

Vendió una camioneta para costear hace 5 meses un viaje hasta la base del Everest, y allí contrató la expedición de Dream Carrier Trek y conoció a Pasham, que es el sherpa que habla español y que será su guía en la travesía. Desde lo económico, esta expedición tiene un costo que no baja de los 25 mil dólares.

"He conseguido golpeando puertas parte de lo necesario, y a pesar de ser muy difícil convencer a empresarios, algunos se han dado cuenta del valor importante de esto y que a mi vuelta podré extrapolar esta experiencia de un proceso largo, que tuve que empezar de cero, y de tener tanta convicción y compromiso en algo que uno quiere lograr", dijo.

Con la ayuda de una compañía de seguros y de una agencia de viajes, Laura cubrió más de la mitad del gasto, pero todavía le faltan recaudar cerca de 10.000 dólares.

Sobre sus planes al llegar a Nepal, Laura contó: "La expedición me espera en Katmandú y me prepara para hacer un trekking de 7 días de caminata para llegar al campamento base del Manaslu. Después comenzará mi ascenso con sherpa que acompaña".

"La expedición de altura son 36 días. Se van haciendo rotaciones, se sube y se baja, para que el cuerpo se vaya aclimatando. Mi decisión es hacer la escalada con oxígeno, y tengo que probar llevar los tanques en mi espalda, que son 8 kilos. Tengo que usar botas con grampones, escaleras metálicas que se usan como puentes para pasar las grietas de hielo", comentó.

Finalmente, la decana universitaria aseguró: "Ser una 'ochomilista' es una empresa muy difícil, y más para una mujer, y encima como es mi caso que no soy montañista. Por varios lados quiero atacar esta cumbre, tratando de conquistarla, y demostrar que se puede, y se puede seguir siendo madre, seguir siendo ama de casa, y seguir siendo profesora y decana".

"Siempre me han gustado los desafíos, poder demostrar que tenemos una fortaleza especial. Cuando existe convicción y compromiso en algo que uno quiere lograr, no hay nada que pueda parecer imposible", cerró. (Télam)