A despecho de que lo habían dado por eliminado antes de tiempo, el Real Madrid volvió a poner sobre la mesa su estirpe copera, eliminó a Liverpool en Anfield y pasó a las seminales de la Liga de Campeones de Europa, instancia en la que se medirá con el accesible Chelsea inglés.

El otro cruce de "semis" es el que la cátedra califica como una "final anticipada": Manchester City ante París Saint-Germain (PSG).

El 28 de abril el PSG que dirige el argentino Mauricio Pochettino será local en Parque de los Príncipes y el 4 de mayo el equipo francés jugará su suerte en Manchester.

Chelsea también cerrará su serie en su casa de Stamford Bridge el 5 de mayo, pero antes deberá llegar hasta Madrid el 27 de abril para vérselas con la siempre poderosa y ahora crecida formación "merengue" en la capital española.

El Madrid, que en el estadio Alfredo Di Stéfano de Valdelebas había ganado por 3-1, se ha metido en nueve semifinales de sus últimas once participaciones en la Champions además de ser su máximo ganador, con 13.

Pero lo más admirable de este caso es que lo hizo ante el descrédito generalizado que había provocado una crisis de rendimiento que incluso puso en duda la continuidad de Zinedine Zidane al frente de la dirección técnica.

En todo caso la hipotética crisis Zidane se la trasladó a su colega alemán Jurgen Klopp, habida cuenta que amén de haber quedado eliminado de la Champions, los Rojos de Liverpool no la pasan bien en la Premier: marchan sextos a 22 puntos del líder Manchester City.

El City, por cierto, abrió la puerta a una semifinal por primera vez desde que es orientado por el catalán Pep Guardiola.

Un penal convertido por Riyad Mahrez y otra luminosa aparición de la joya joven Phil Foden (que en el juego de ida había estampado el 2-1 en el descuento) permitió al City remontar ante Borussia Dortmund y celebrar incorporarse al lote del poker decisivo después de cinco años, cuando había alcanzado esa línea de la mano del ingeniero Manuel Pellegrini.

La llegada de los Ciudadanos a la final prevista para el 29 de mayo próximo en Estambul dependerá que superen el escollo del PSG tras haberse cobrado desquite del Bayern Múnich, campeón en 2020, tras una cerrada y vibrante llave que concluyó 3-3.

En Múnich los del santafecino Pochettino se habían impuesto por 3-2 y esa renta resultó suficiente para celebrar como un triunfo la exigua derrota de 1-0 que sufrieron el martes en París.

Bayern Múnich sufrió en extremo la inoportuna lesión del polaco Robert Lewandowski, que en la Bundesliga lleva anotados 35 goles.

El martes también, pero en el Sánchez Pizjuán de Sevilla, se habían terminado las ilusiones de Porto de Portugal, vencedor de Chelsea gracias a un formidable gol de tijera del iraní Mehdi Taremi.

Los ingleses habían sacado una ventaja primordial en el cotejo de ida (2-0 con tantos de Mason Mount y Ben Chilwell), también desarrollado en Andalucía, de modo que ahora enfrentarán al Real Madrid en condición de presunto equipo más débil de los cuatro semifinalistas.

(Télam)