(Enviados especiales).- A tres días del segundo aniversario de su muerte, Diego Maradona recibió un estremecedor homenaje de los hinchas argentinos que presenciaron este martes el decepcionante debut del seleccionado en el Mundial de Qatar.

El magnífico estadio de Lusail, donde el 18 de diciembre se entregará el trofeo que Diego levantó por última vez para el país en 1986, se transformó en un memorial maradoniano en el primer partido de Argentina por la Copa del Mundo desde su fallecimiento.

Imagenes del astro de diferente simbología se multiplicaron en las banderas ubicadas en las paredes de todos los niveles del estadio, cuya capacidad oficial (88.966) fue precisada por la FIFA un día antes del debut de la Selección.

El Diego campeón del mundo en el estadio Azteca, un Diego luchador con estética del "Che" Guevara, otro Diego ya retirado mordiendo un habano estilo Fidel Castro y hasta un Diego en modo Capilla Sixtina junto a Messi, para simbolizar la creación del fútbol, fueron algunas de las expresiones para recordarlo.

Por supuesto que su presencia también se materializó en el cancionero de la hinchada argentina, especialmente con un nuevo hit mundialista, el que con melodía de La Mosca asegura: "A Diego, desde el cielo lo podemos, con Don Diego y Doña Tota, alentándolo a Lionel...".

Y se lo evocó cuando el plantel del seleccionado pisó por primera vez el césped para el calentamiento previo, motivado por el himno del cuartetero Rodrigo desde el sistema de audio del estadio.

A la mejor canción de las compuestas para Diego le siguió el tema de Opus "Life is life", ese que el astro bailó en Múnich en el mejor calentamiento de la historia para la semifinales de la Copa UEFA entre el Bayern y Napoli.

Hubo además referencias indirectas para reivindicarlo: "El que no salta, es un inglés", porque ¿existe algo más maradoniano que recuperar la memoria de aquella mítica tarde del 22 de junio en México '86?

De todos los momentos encadenados para evocar al astro, el más emocionante fue la entonación del Himno Nacional Argentino, que Diego hubiera sentido como nadie de haber estado físicamente en la soleada jornada de Lusail. Erizante.

Así sucederá por el resto de los días, cada vez que la Selección juegue un partido en cualquier latitud. El dios futbolístico de los argentinos, emblema de la identidad nacional, será una figura omnipresente, sin excepción.

En Qatar, donde también es venerado por sus hazañas dentro de la cancha, es motivo de homenaje constante. El propio emir Tamim bin Hamad Al Thani prestó su hangar personal para la instalación del Maradona Fan Fest, un avión que funciona como museo del mejor futbolista de todos los tiempos.

El espacio dedicado a la leyenda fue inaugurado el lunes en el Aeropuerto Internacional de Hamad de Doha y funcionará durante toda la Copa del Mundo para que los fanáticos puedan recuperar su memoria.

Unas 450 prendas que "Pelusa" utilizó a lo largo de su carrera son exhibidas para revivir sus mágicas actuaciones.

El clima previo al debut de Argentina en Qatar 2022 fue un anticipo de lo que se experimentará los próximas días, camino al segundo aniversario de su desaparición física, porque el destino quiso que la primera Copa del Mundo sin él coincidiera con una fecha tan sensible.

Los argentinos seguirán celebrándolo en cada día, en cada banderazo, y la Conmebol le hará un homenaje institucional el viernes próximo, un día antes de la segunda presentación del seleccionado que lidera Messi, quien sueña con bañarse de gloria el próximo domingo 18 de diciembre como Diego lo hizo hace 36 años. (Télam)