Entre los futbolistas más talentosos que harán lo suyo en Qatar se cuenta el serbio Dusan Tadic, el prominente líder de una selección de inequívoco poblamiento de buenos futbolistas y candidata, tal vez no al título, pero sí a recorrer un camino análogo al que le fue propio a Croacia en 2018.

Un repaso del posible equipo serbio que dispondrá Drogan Stojkovic en el debut en Qatar ofrece a Vanja Milinkovic-Savic (Torino) o Marko Dmitrovic (Sevilla); Nikola Milenkovic (Fiorentina), Milos Velijkovic (Werder Bremen) y Strahinja Pavlovic (Mónaco); Nemanja Radonjic (Benfica), Filip Kostic (Eintracht Frankfurt), Sergej Milinkovic-Savic (Lazio) y Dusan Tadic (Ajax); Aleksandar Mitrovic (Fulham) y Dusan Vlahovic (Juventus).

En semejante firmamento es Tadic el capitán, caudillo, ídolo máximo de la afición del país balcánico de marras.

Longilíneo, fino, desequilibrante, nació en Backo Topola el 20 de noviembre de 1988. Hizo infantiles en el club de su ciudad (AIK Backo Topola) y a los 14 años saltó a las Inferiores del Vojvodina de Novi Sad, donde llegó a la Superliga serbia antes de cumplir 18 años.

Tras tres temporadas en el Vojvodina (117 partidos y 30 goles) saltó al FC Groningen de la Eredivisie, donde tuvo una temporada tan excepcional que terminó tercero en el rubro de asistidores de las ligas europeas, detrás de Lionel Messi y Mesut Ozil.

Hasta que en abril de 2012 se concretó el traspaso al FC Twente en casi 8 millones de euros.

En la conferencia de prensa de presentación fue tal el entusiasmo del entrenador Steve McClaren, que tomó el micrófono y, sin más, declaró: "Ha llegado, Dusan, un jugador fantástico".

Y míster Mc Claren no se equivocó: en dos temporadas con la camiseta del Twente, el zurdo del botín aterciopelado hizo 32 goles y cedió 36 asistencias.

Hacia julio de 2014 la evolución de Tadic había sido exponencial y luminosa, de modo que a nadie extrañó su salto a la Premier League: Southampton pagó por su ficha 11 millones de libras y debutó en Anfield con una medida asistencia frente al Liverpool.

En Southampton se desempeñó cuatro temporadas con números de 41 partidos y 7 goles, hasta que por esas parábolas frecuentes en el fútbol profesional regresó a Países Bajos, pero en este caso para jugar en su club más importante, el mismísimo Ajax, en lo que fue la tercera compra de precio más elevado en la historia del club.

Desde el 27 de junio de 2018 hasta estos mismos días, Tadic perseveró en su condición de todocampista en las zonas donde el juego se organiza, se hace profundo y contundente: en una palabra, descosió la pelota a base de gambetas, toques y definiciones quirúrgicas.

Ha convertido 94 goles en 205 partidos, muchos de ellos de los de rayar a gran altura, con punto culminante el 5 de marzo de 2019, cuando en el templo del Santiago Bernabéu condujo el baile que Ajax propinó al Real Madrid por la Liga de Campeones de Europa.

Esa noche de goleada de 4-1, Tadic anotó un gol y dio dos asistencias.

Nominado al Balón de Oro de 2019, el espigado del dorsal 10 es jugador internacional desde las horas adolescentes, Sub-19, Sub-21 y presente en el Mundial de Rusia con una asistencia frente a Suiza, pero ahora su plenitud se corresponde con la de Serbia propiamente dicha.

Tadic lleva 18 goles convertidos en 90 presencias internacionales, y su selección, la de Serbia, integrará el Grupo G en el que el martes 22 de noviembre debutará nada menos que frente a Brasil en el Estadio Lusail de la ciudad homónima.

Compartirá ataque con Mitrovic, el héroe de la clasificación ante Portugal en la última fecha de las Eliminatorias de la UEFA, y con Vlahovic, llamado el "Batistuta del siglo XXI" después de su venturoso paso por Fiorentina. (Télam)