Hablar de Oscar Galíndez es sin dudas hacer referencia al triatlón argentino, es que el deportista cordobés se mantiene entre las principales figuras de la disciplina a punto de cumplir los 51 años, algo que pudo confirmar el pasado fin de semana en Santiago del Estero.

“No sé si hay una fórmula”, deslizó el triatleta en cuanto a su exitoso rendimiento deportivo, que lo mantiene en lo más alto a nivel nacional, luego de haber participado hace más de 20 años en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000.

El deportista, oriundo de Río Tercero, ostenta una gran trayectoria en la que se destacan sus actuaciones en varias ediciones de Ironman 70.3 de Estados Unidos, donde fue subcampeón en 2007.

Tras su reciente victoria en el Half Triatlón de Termas de Río Hondo, Galíndez contó a Télam: “El resultado fue muy bueno, el sábado intenté hacer una corrida lo mejor posible, casi sin complicaciones con que peligrara la posición. En la segunda mitad me molestó la lesión de la cadera, pero no tuve que apretar demasiado”.

El cordobés se quedó con la clasificación general con un tiempo de 4h:11m:26s, aventajando por casi ocho minutos al bonaerense Juan Villarruel, en un circuito que se dividió en 1,9 kilómetros de natación, 90km de ciclismo y 21km de pedestrismo.

Sobre sus condiciones para mantenerse durante el tiempo como uno de los mejores, Galíndez consideró: “Una característica mía es que siempre tuve buena cabeza para ir para adelante, hoy al no haber perdido eso, sigue repercutiendo en la base sólida que son los músculos, que siguen mandando señales para poder ir lo más rápido posible”.

“El motor sigue fuerte y la cabeza óptima, si no estuviese lesionado sería perfecto, porque no precisaría entrenar tanto”, sintetizó en referencia a una dolencia en la cadera que lo tiene a maltraer hace algunos años.

En su trayectoria, Galíndez también logró el Campeonato Mundial de Duatlón en 1995 (México); tuvo una recordada participación en el triatlón de los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, competencia que lideró en buena parte del recorrido; y se consagró además como tricampeón de Ironman en Brasil.

Para lo que viene, Galíndez ya no se pone objetivos grandes en lo deportivo “solo seguir disfrutando”, aunque su potencial sigue posicionándolo entre los mejores, en una actividad en la que cada vez más jóvenes atletas se vuelcan a practicar. (Télam)