Nueva Chicago recibió una dura sanción por los incidentes al final del partido que perdió ante Almagro (3-2) el lunes último, ya que Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires incluyó en el derecho de admisión a los 11 barras detenidos ese día y dispuso que el próximo partido de local lo juegue en otro estadio y a puertas cerradas.

La sanción fue dispuesta este miércoles por la Subsecretaría de Seguridad Ciudadana y Orden Público de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo de la doctora Elizabeth Caamaño, con la incorporación en el derecho de admisión de Tribuna Segura de los 11 barras del club de Mataderos detenidos en la noche del lunes pasado.

Eso a causa de los incidentes producidos una vez finalizado el cotejo que Chicago disputó en su estadio con el equipo de José Ingenieros, por la fecha 33 de la Primera Nacional, con el enfrentamiento de los hinchas locales y efectivos de la Policía de la Ciudad, en una refriega de proporciones.

En esas circunstancias, los barras munidos de piedras y palos cargaron contra el personal uniformado, de los cuales 16 resultaron heridos y lesionados; uno de ellos con traumatismo de cráneo con pérdida de conocimiento temporal y otro con la fractura expuesta en un dedo de una mano.

Los agresores detenidos se encuentran imputados por atentado, resistencia, lesiones y daños con la causa que continúa su curso en la Justicia.

En cuanto al partido que Chicago deberá jugar en otro escenario y a puertas cerradas será ante Quilmes, por la fecha 36 del certamen, a raíz de que en la jornada que viene quedará libre y en la 35 lo hará de visitante frente a Deportivo Maipú, en Mendoza.

Por otra parte, Chicago oficializó esta tarde la salida del mediocampista Lucas Goberville, de 22 años, cedido al Ierapetra Athletic Club, de Grecia, a préstamo sin cargo hasta el 30 de junio de 2023 y con opción de compra por 100.000 euros por el 50 por ciento del pase. (Télam)