Matías Delgado, ex futbolista argentino, supo desempeñarse en varios clubes del mundo, pero tuvo un paso destacado por el Basilea de Suiza, institución de la cual Roger Federer es simpatizante y se enamoró de su juego. "Yo no sabía ni dónde quedaba Suiza. Solamente conocía a Basilea por los diarios", confesó Delgado en 2019 cuando el tenista ex número 1 del mundo visitó a la Argentina para una exhibición. El argentino cuando abandonó Chacarita en 2003 jamás se imaginó que se ganaría la admiración de uno de los mejores deportistas de la historia

El destino lo mandó a ser figura del club por el que hincha Federer, a quien conquistó con su buen juego hasta su retiro en 2017. El ex mediocampista argentino de 36 años, que tuvo dos etapas en la institución suiza (2003-06 y 2013-17) y fue capitán, llegó en el momento justo. "Coincidió con el período en que empezó a crecer como tenista y empezó a venir al vestuario, a ver los partidos o entrenamientos. Es una persona muy simple y a medida que pasaron los años generamos un vínculo", comentó Delgado. "Se nota que quiso ser futbolista porque sabe todo, entiende un montón. Le encanta y de hecho juega muy bien. Una vez se entrenó con nosotros y la tenía muy clara", expresó en diálogo con Tyc Sports el argentino que paso de ser admirador a admirado por su ídolo. Tal es la pasión de Federer por Basilea que, además de asistir a los encuentros en estadio St. Jakob Park cada vez que anda por su tierra, hasta se animó a cuestionarle a Delgado su decisión de retirarse del fútbol: "No entendía por qué. Yo me fui a principios de año, sin hablarlo con nadie. Él estaba muy sorprendido porque había terminado un año muy bueno, pero estaba muy agotado

Igualmente, menos mal que fue así... Imagínate si decía bueno, ya era hora... ¡ja!". Esa confianza no aplacó la timidez de Delgado y por eso debió recurrir al ingenio para animarse a pedirle un recuerdo. "En mi último año salimos campeones y vino a saludar al vestuario

Sabiendo que quizá no lo veía más le di mi camiseta, me preguntó por qué y le dije que así tenía el compromiso de darme algo suyo

A los pocos meses me regaló una raqueta especial, con la que había ganado varios torneos y firmada. ¡Y yo feliz de la vida!", recordó. Finalmente, el ex Chacarita, Besiktas y Al Jazira confirmó que el amor de Federer por la Argentina no es sólo de la boca para afuera: "Le encanta y la pasa bárbaro. Come bien, se debe tomar un buen vino y lo llevan a los mejores lugares. Somos un pueblo muy cálido y siente el amor de cerca. No somos amigos ni hablamos todos los días, pero cuando necesito algo siempre está", sentenció el argentino que enamoró con su juego a uno de los mejores tenistas de todos los tiempos. LG/SPC NA