En los comienzos del Turismo Carretera (TC), los pilotos-mecánicos fueron los que dominaban la escena y los casos de los hermanos Juan y Oscar Gálvez, y después Dante y Torcuato Emiliozzi, son algunos ejemplos para valorar a los "artesanos" del taller y "talentosos" al volantes.

Los hermanos Gálvez comenzaron en el taller de Avenida Gaona 663, en pleno corazón de Caballito, y luego marcaron una etapa histórica con 14 campeonatos ganados. Todo a pulmón, juntando las monedas para adquirir las piezas de sus Coupés Ford, para armar el motor y muchas noches sin dormir ante la inminencia de una carrera.

A comienzos de la década del '50, aparecieron los "Gringos" de Olavarría, Dante y Torcuato Emiliozzi, que con la paciencia de los orfebres fueron modelando el corazón de su Ford, bautizado como "La Galera". Con Dante al volante, los Emiliozzi ganaron 42 carreras y fueron campeones cuatro años consecutivos entre 1962 y 1965.

El modernismo empujó al enorme arrecifeño José Froilán González (subcampeón de Fórmula 1 y el primer piloto en llevar al triunfo a una Ferrari) a revolucionar el TC en 1964 con un Chevrolet Nova importado.

Froilán eligió a los hermanos Aldo y Reinaldo Bellavigna para que preparen el motor y así fue que la dupla llevó el auto a su atelier de Sáenz Peña. Los hermanos Bellavigna no sólo fueron exitosos con el Chevitú de Froilán sino que en 1967, a partir de un chasis Bergantín, le pusieron un motor Chevrolet 250 de 7 bancadas, y el auto ganó el día de su debut de la mano del "Tano" Andrea Vianini,

Ese mismo año, en febrero, se produjo otro hecho histórico, como la aparición de los Torino con mecánica del "Mago" de Alta Gracia, Oreste Berta, quien le brindó al cordobés, la herramienta para que ganara en su debut.

Así surgió la CGT, Eduardo Copello, Héctor Gradassi y Jorge Ternengo, que ganaron varias carreras, pero Berta también fue artífice para que el recordado Rubén Luis Di Palma ganara el campeonato de 1971.

Después llegó la hora del "Polaco" José Miguel Herceg, preparador de los Ford Falcon Oficiales en su laboratorio de General Pacheco, que ganó campeonatos con pilotos de la talla de Héctor Luis Gradassi, Nasif Estefan y Juan María Traverso.

La dupla Jorge Pedersoli-Omar Wilke fueron bastiones muy importantes en la vida del "Toro" Roberto Mouras, ya que prepararon la Dodge que ganó los torneos '83, '84 y '85.

Pedersoli, en su cuartel de San Martín, también le dio vida a motores de Juan María Traverso, Guillermo Ortelli, Christian Ledesma, y además fue motorista del "Pato" Osvaldo Morresi hasta su deceso en La Plata, el 27 de marzo de 1994. (Télam)