Los jugadores del Bayern Múnich realizaron un festejo poco habitual en una final de Mundial de Clubes ya que no gritaron el gol del triunfo del elenco alemán que se quedó con la gloria al derrotar por 1 a 0 a Tigres de México. El único tanto lo marcó Benjamin Pavard, a los 15 minutos del segundo tiempo, pero los futbolistas no llegaron a festejar el gol debido a que primero creyeron que era off side y la jugada fue revisada por el VAR. Cuando el uruguayo Esteban Ostojic, árbitro del encuentro, tuvo el visto bueno del VAR y señaló el centro del campo de juego, Robert Lewandowski solo levantó sus brazos mientras que algunos de sus compañeros se abrazaron o chocaron sus manos a la pasada (tal como festejan un punto los basquetbolistas) y el entrenador Hans-Dieter Flick apenas aplaudió. El gol de Pavard generó polémica por la intervención del VAR para definir que el defensor y Lewandowski, que participó de la jugada al chocar con el arquero argentino Nahuel Guzmán, estaban habilitados. KDV/OM NA