El lazo entre la educación y el deporte se mantuvo firme aun en un año marcado por la pandemia de coronavirus, ya que 1.200 profesores de 60 disciplinas de todo el país recibieron capacitación a través del programa Escuelas Deportivas Argentinas (EDA).

Esa iniciativa, que impulsa la Secretaría de Deportes de la Nación, tenía previsto iniciarse en marzo, pero el aislamiento social decretado por el gobierno por causa de la emergencia sanitaria retrasó su lanzamiento, la cual, finalmente, fue en mayo del año pasado una vez que fue readaptado su plan pedagógico para que la capacitación sea de manera virtual.

Pese a todas las dificultades, el programa EDA tuvo un importante proceso de capacitación para el desarrollo del deporte, con eje federal.

Con una inversión de 120 millones de pesos prevista para este año, las EDA tienen como objetivo fomentar la educación física en niños, niñas y jóvenes de 11 a 17 años, y una vez regularizadas las condiciones sanitarias planifica tener un alcance superior a los 30.000 participantes.

Están involucradas 60 disciplinas deportivas, tanto convencionales como de la modalidad adaptada.

"Arrancamos en mayo con un plan de formación y capacitación para 1.200 entrenadores y entrenadoras de todo el país donde se hizo hincapié en lo pedagógico y en la tecnificación, con cincuenta centros distribuidos por todo el país", cuenta Inés Arrondo, secretaria nacional de Deportes, en diálogo con Télam.

"La principal función de las EDA es la diversificación de las disciplinas", amplia la exintegrante de Las Leonas.

Las restricciones que impuso la situación sanitaria impidieron que el programa tenga un alcance completo pero a partir de la virtualidad se generó un importante proceso de capacitación.

"En la formación deportiva, más allá de la infraestructura, es indispensable tener un recurso humano capacitado en el sentido pedagógico y también en el técnico deportivo. De ahí saldrán las mejoras porque los entrenadores tienen que poder captar la atención de los chicos y formarlos deportivamente", explica Arrondo.

Las capacitaciones tuvieron un enfoque potenciador ya que, además de las particularidades de cada deporte, se abarcaron temas de género y hubo charlas del equipo médico del Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Cenard) sobre biomecánica, odontología y fisiología, entre otros temas, con el objetivo de desarrollar disciplinas más inclusivas y complementarias.

Bádminton, béisbol, pelota paleta, natación, karate, surf, tiro, rugby, cestoball, gimnasia, ciclismo, tenis de mesa, boxeo, hockey, atletismo, futsal, lucha, pentatlón, biatlón, esquí, esgrima, tenis, judo, voleibol, softbol, triatlón, netball, basquetbol, canotaje, handball, patín, taekwondo, tiro con arco y vela. Estas fueron algunas de las tantas disciplinas que participaron durante el último año.

La línea federal del programa apunta a desarrollar, potenciar y acercar los deportes a la comunidad de cada región, como por ejemplo, el esquí de fondo en el sur o la escalada deportiva en las zonas serranas.

La variedad de deportes también generó distintos resultados y experiencias ya que las disciplinas más tradicionales aprovecharon las EDA con sus propias estrategias particulares.

El básquetbol, a través de su Confederación (CABB), utilizó el programa para potenciar el deporte en provincias sin desarrollo federativo, para amplificar la rama femenina (de entre 11 y 13 años) y también la disciplina del 3x3.

"Actualmente hay más de 60 escuelas distribuidas en diez regiones que tienen 75 personas a cargo, entre directores, profesores y técnicos, detalla Carlos Gómez, director del básquetbol.

"Nuestra meta es que en 2026 algunas de las chicas puedan ser parte de un proceso de selección para los Juegos Olímpicos de la Juventud", se plantea Gómez con una perspectiva de futuro más igualitaria.

Para el básquetbol, el balance fue positivo ya que en un año complicado fue fundamental la capacitación y sobre el final de la temporada se logró sumar a 362 jugadoras.

Una situación similar sucede en el voleibol, que desplegó 55 escuelas por todo el país a cargo de ocho entrenadores.

Durante el año se logró la captación de 140 chicas y 218 chicos en ocho regiones distintas.

"Aprovechamos este proyecto para la captación de jugadores y jugadoras y el resultado fue muy bueno. La expectativa es que las EDA se puedan incorporar a los clubes. En San Juan, por ejemplo, los clubes brindaron un día para recibir a los chicos y a las chicas de las EDA y puedan vivir esa experiencia", relata Juan Galeote, presidente de la Federación del Voleibol Argentino (FeVA).

Sin lugar a dudas la pandemia atravesó de manera compleja también al mundo deportivo. No obstante, la adversidad hizo que se potenciaran estrategias diferentes que repercutieron en nuevas oportunidades.

Un ejemplo concreto ocurrió en un deporte no convencional como el canotaje que, sin ser masivo como otras disciplinas, tiene una gran presencia con 27 profesores, que forman parte de 26 escuelas de todo el país. Y, a partir de la virtualidad, alcanzaron un acercamiento inédito con sus colegas del resto país.

La interacción virtual comenzó con 100 alumnos. "Luego, con la apertura de la presencialidad, aumentamos a 180 y en diciembre terminamos con 380 chicos", resalta Carlos Bustos, encargado del canotaje.

Siguiendo con las consecuencias pandémicas, el interés por una actividad al aire libre luego de una etapa de cuarentena hizo que mucha gente se acerque al canotaje en zonas del país donde todavía no se había explotado como Posadas o Tierra del Fuego.

Por último, existen importantes programas de salud y educación que trabajan articuladamente para potenciar objetivos comunes en espacios interdisciplinarios: comunidad, centros de salud y escuelas. En línea con esto, Arrondo sostiene que "el gran desafío es el desembarco del deporte en la educación" ya que reafirma que se trata de una medida "sanitaria y educativa". (Télam)