El seleccionado de Irán fue noticia hoy por su victoria frente a Gales por 2 a 0 por la Copa del Mundo de Qatar 2022, porque sus futbolistas cantaron el himno a diferencia del partido anterior y por las manifestaciones en las tribunas de rechazo al régimen de abuso que sufren las mujeres en ese país, en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

En su debut mundialista, ante Inglaterra, los jugadores iraníes no habían cantado el himno en un gesto que fue interpretado como una "señal de apoyo" a las protestas en su país. Esto no cayó bien en el gobierno de Irán, que obligó al equipo a entonar las estrofas del himno en la segunda presentación ante Gales por el grupo B (que completa Estados Unidos).

Las protestas en Irán se intensificaron desde el 16 de septiembre, tras la muerte bajo custodia policial de la joven kurda iraní Mahsa Amini, de 22 años, detenida en Teherán por supuestamente violar el estricto código de vestimenta de las mujeres en el país.

En el Mundial de Qatar están prohibidas las demostraciones políticas en los partidos. Por caso, la FIFA no dejó a varios seleccionados europeos llevar los brazaletes de capitán con los colores arcoíris contra la discriminación LGBTIQ+.

Sin embargo, los hinchas iraníes no se quedaron callados en las tribunas del estadio Ahmed Bin Ali, ubicado en la ciudad de Al Rayyan. Muchos y muchas aficionadas llevaron carteles, banderas y remeras con la descripción "Women Life Freedom".

Además, una mujer mostró una camiseta iraní con el nombre de Mahsa Amini y el número 22, la edad en la que la joven fue asesinada. En seguida se acercaron efectivos policiales a pedirle que retirara la remera, ya que la consideraron una expresión política.

Hace algunos días, la policía iraní arrestó al futbolista Voria Ghafouri, exintegrante del seleccionado persa, a quien acusó de haber "insultado y ensuciado la reputación del equipo nacional", además de hacer "propaganda" contra la República Islámica. (Télam)