La FIFA inició hoy una nueva etapa de tolerancia cero con la violación de los Derechos Humanos, al introducir en su Código de Ética severas sanciones para proteger la integridad de todos los actores del mundo del fútbol, en especial aquellos más vulnerables.

El máximo organismo del fútbol tipificó en el artículo 23 las figuras de "acoso sexual, abuso y explotación" como faltas graves que estipulan una suspensión mínima de diez años para quienes las cometan.

El presidente de la entidad, el suizo Gianni Infantino, aseguró que estas nuevas medidas, que entrarán en vigencia a partir del jueves próximo, tienen "la especial responsabilidad de salvaguardar la integridad y la reputación del fútbol en todo el mundo".

La nueva política implementada por la FIFA está basada en cinco principios: el compromiso a garantizar la protección de los niños; el respeto por sus derechos, la aplicación para todos ellos sin discriminación, la extensión de esa responsabilidad a todos los actores del fútbol y la aplicación de las medidas a través de las Federaciones Miembros (FM).

En relación a este último punto, la FIFA exhortará a sus 212 federaciones a conocer cómo se involucran los niños con el fútbol en su país y qué protecciones existen; establecer políticas al respecto; desarrollar procedimientos para implementarla; brindar una comunicación adecuada de ella y supervisar su ejecución.

El año pasado, en Argentina estalló un escándalo por corrupción de menores en el fútbol y fueron detenidos el relacionista público Leonardo Cohen Arazi, el árbitro Martín Bustos y el representante de jugadores Alberto Ponte.

La protección de las víctimas de acoso y abuso sexual en el fútbol se reforzará al imponer a esta infracción la misma prescripción que a los casos de cohecho y malversación de fondos, el mínimo de diez años de suspensión.

En el artículo 27 del Código de Ética, referente al soborno, se incluirá la referencia al término "corrupción" en la disposición relativa al cohecho, así como al término "malversación de fondos" en relación con el concepto de apropiación indebida de fondos. El objetivo será evitar cualquier posible malentendido sobre la postura FIFA en contra de las conductas "no éticas en el fútbol".

Respecto al concurso de infracciones correspondiente al artículo 11, se garantizará al órgano de decisión la posibilidad de imponer sanciones sin límite máximo, cuando en el pasado era de un tercio superior de aquel aplicable a la sanción más grave.

Las enmiendas aprobadas hoy contemplan también una restricción para que los miembros de la Comisión de Ética independiente no puedan ocupar otros cargos en federaciones, confederaciones o en la propia FIFA.

Con el objeto de apoyar y promover la transparencia, y para garantizar los derechos de los acusados, la FIFA celebrará audiencias de acceso público si así lo solicitan las partes, lo que representan nuevos cambios en la edición 2019 del Código, que fue tratada por representantes de todas la federaciones a principios de junio en París.

Por último, la FIFA ofrecerá asistencia jurídica gratuita -si fuera necesario- a las personas implicadas en infracciones al Código de Ética con el fin de crear igualdad de oportunidades en el proceso de investigación. (Télam)