(Por Walter Vargas) Con 30 años en la partida de nacimiento y 121 partidos internacionales con la camiseta de su Selección, Neymar goza del renovado crédito y a la vez del compromiso delegado por 217 millones de brasileños que imaginan en él un par del Pelé del '58, del Garrincha del '62, del Jairzinho del '70, del Romario del '94 y del Ronaldo de 2002.

Brasil, es claro, supone uno de de los principales candidatos a ganar la Copa del Mundo y Neymar el abanderado por antonomasia, pero dadas los antecedentes de 2014 y 2018, los creyentes se persignan y los supersticiosos se refugian en el silencioso territorio de la prudencia.

¿Qué sucedió en Brasil 2014?

Arropado por los suyos juega una deslumbrante fase de grupos con dos goles a Croacia y dos Camerún, hasta que una enérgica entrada del colombiano Camilo Zuñiga promueve primero la alarma y después la dolorosa constatación: lesión en las vértebras y chau Mundial.

(De hecho, la dolencia de marras opera como tácita exculpación del 1-7 con Alemania, la derrota más aplastante sufrida por la canarinha en la historia de los Mundiales).

¿Qué sucedió en Rusia 2018?

Tocado por una nueva lesión que incluso pone en duda su presencia en el Mundial, apenas si hace presente con un gol a Costa Rica y una asistencia con Serbia, otro gol, en este caso frente a México, pero en el crucial partido frente a Bélgica es anulado por completo y deviene una presencia meramente protocolar.

Así las cosas, en estos cuatro años, los que separan Rusia de Qatar, Neymar Silva Santos Júnior (Mogi das Cruzes, San Pablo, 5 de febrero de 1992) ha pasado por los desniveles que han jalonado su extensa trayectoria en el fútbol de elite, aunque, sin embargo, a decir de Christophe Galtier hablamos de "un artista":

"Ha habido una toma de conciencia por parte de Ney en comparación con la temporada pasada, en la que fue menos eficaz y estuvo menos presente. Tiene grandes objetivos en medio de una temporada particular", observa el director técnico del PSG.

¿Cuál es el verdadero Neymar?

Según investigó en su momento el diario español Marca, detrás de Neymar hay una estructura empresarial y un fenómeno sociológico.

Su padre, Neymar da Silva Santos es el titiritero de sus finanzas.

Y detrás de bambalinas, "Los Toiss", el grupo de sus amigos de la infancia: un fenómeno parecido al de Tevez y lejos del de Messi, que más bien da el tipo de muchacho solitario.

Los "Toiss" forman parte de cada contrato. Viajan a todos lados, se radican ahí donde Ney juegue, son una especie de entretenedores incondicionales, acompañantes terapéuticos, vivillos ad hoc.

Muy comentada fue la fotografía del futbolista en París rodeado de sus amigos cuando fue presentado por el jeque Al-Khelaifi. Poco antes, cada uno se tatuó una letra de la palabra "amigos" en el brazo, a modo de puzzle, para celebrar la fuga del brasileño al PSG. Poco después se los llevó a todos a Saint-Tropez mientras esperaba el Certificado de Transferencia Internacional (ITC) para poder jugar en Francia, hasta que un buen día, las imágenes del desmadre del grupo disfrutando en un yate en la privilegiada localidad se hicieron virales.

De hecho, Toiss es una palabra inventada por el grupo brasileño Henrique&Diego, de marcado estilo popular y denominado sartanejo. Significa "nosotros", pero sustituyendo la "N" por la "T", que se popularizó con la canción "Eh tudo toiss". Es la forma con la que Neymar y sus amigos se llaman cuando están de buen humor. Y desde hace unos años, también es una marca de ropa de estilo "casual" desde que Ciao, uno de los Toiss, decidió comercializar la palabra. Entre la lista de celebridades que llevan estas prendas se encuentran Robinho, Thiago Silva, el propio Neymar o artistas muy populares en Brasil como Thiaguinho.

También está el Neymar al que se le sale la cadena: el que en 2015, frente a Colombia, le tiró un pelotazo a Pablo Armero, propinó un cabezazo a Jeison Murillo y desató un escándalo que incluyó insultos al árbitro Enrique Ossés.

Pero eso no fue todo: en 2017 protagonizó un incidente con su compañero Nelson Semedo que impulsó al entrenador Ernesto Valverde a expulsarlo del entrenamiento, del mismo modo que en 2019 aplicó un puñetazo a un aficionado del Rennes y en 2020 golpeó a Alvaro, del Olympique de Marsella.

El de estos días es un Neymar relajado, cómodo en su piel, inspirado e inspirador, más cerca del artista que define Galtier y en el que Tite deposita legítimas ilusiones de encontrar el líder natural de un Brasil que está en la primera línea de los candidatos a coronar en Qatar.

Entretanto, merece la pena detenerse en sus números de fábula.

A lo largo de una trayectoria en Primera que arrancó a sus 17 años, Neymar suma 365 goles y 237 asistencias en 604 partidos, en tanto de forma específica con la Selección de Brasil hizo 75 goles en 121 presencias.

Hoy está a dos goles de Pelé y ya le ha sacado 13 a Ronaldo, 20 a Romario y 22 a Zico. (Télam)