Gran Petén, con la monta del jockey paraguayo Eduardo Ortega Pavón, ganó hoy por el pescuezo a Galán Galés el Hándicap Atlas, una prueba de 2.500 metros con un premio de 900.000 pesos corrida en el quinto turno de la reunión en el hipódromo Argentino de Palermo.

El ganador, un hijo de Peten Itza, pagó un dividendo de 4,10 por boleto y empleó un tiempo de 2m. 35s. 89/100 para las 25 cuadras de arena.

Fue un final vibrante, lleno de suspenso, cargado de emoción. Fue una carrera tremenda desde el principio hasta el final. Ganó Gran Petén porque en esos finales mano a mano Eduardo Ortega Pavón no pierde casi ninguno.

De arranque Galán Galés buscó la punta junto a Greevy, mientras que Gran Petén se colocó tercero a cuarto. Así vinieron hasta la demarcación de los primeros 1.400 metros.

A partir de ahí Gran Petén, por el lado de los palos, fue a buscar a Galán Galés para comenzar un espectáculo lleno de adrenalina. Por un lado Eduardo Ortega Pavón y por el otro Juan Cruz Villagra, dos de los mejores jinetes del turf argentino.

Cabeza a cabeza los dos caballos se entregaron en una disputa brillante. Uno y otro dando el todo por el todo. Así entraron a la recta final ante el griterío del público.

Faltando 300 metros para el disco no había un ganador seguro. Y no lo hubo hasta el disco final. Recién en los últimos 50 metros se vio una pequeña ventaja para Gran Petén.

Y así fue nomás. Un pescuezo de ventaja para Gran Petén en una carrera que merece verse más de una vez. Es ahí donde uno dice "que grande es el turf". Fue un duelo picante que hizo que los demás competidores no existieran.

En el tercer puesto, a 7 cuerpos, entró Enfermizo Paradiso. Los parciales fueron de 23s. 99/100 para los 400 metros, 49s. 03/100 para los 800 metros, 1m 13s 67/100 para los 1.200 metros y 2m. 05s 22/100 para los 2.000 metros. El parcial de los 1.600 metros no fue suministrado.

Gran Petén, un pupilo del cuidador Oscar Frávega, alcanzó hoy su cuarta victoria sobre 17 carreras. Hoy ganó luchando palmo a palmo y demostrando un coraje total. Su jockey, Eduardo Ortega Pavón, tuvo un mayor rigor que Juan Cruz Villagra en el momento final.

Los dos jinetes demostraron una gran capacidad en la definición de la carrera. Ninguno cometió errores y brindaron un espectáculo de gran jerarquía.

(Télam)