El tucumano José Rafael Albrecht, exzaguero de San Lorenzo, experimentó hoy "una leve mejoría" en el cuadro que atraviesa de coronavirus con "neumonía bilateral", por el cual permanecía esta mañana internado en terapia intensiva del Hospital Español, en el barrio porteño de Balvanera, según informó su hijo Rafael.

Los médicos que lo asisten evaluaban -de acuerdo con la evolución que muestre el otrora "cuevero" azulgrana- retirarle el entubamiento, para que el exfutbolista que brillara en la década del '60 en el "Ciclón" y en el seleccionado argentino pueda ser alojado en otra sala, señaló su hijo -también contagiado de coronavirus- en diálogo con Télam.

El ex segundo marcador central, que fue un puntal importante en los "Carasucias" del '64, y gran figura de "Los Matadores" del '68, campeones invictos del Metropolitano de ese año, ingresó al Hospital Español hace una semana con pronóstico reservado.

José Rafael Albrecht debutó en el fútbol profesional en 1957, a los 16 años, en el club Atlético Tucumán, y en 1960 fue transferido a Estudiantes de La Plata. En 1963 llegó a San Lorenzo de Almagro, y fue su etapa más gloriosa en el fútbol profesional.

El ex zaguero central, que nació en San Miguel Tucumán el 23 de agosto de 1941, integró el plantel de "Los Carasucias" del 64, que contaba con los "irreverentes" de Narciso Horacio Doval, Héctor Rodolfo Veira, Fernando Arean, Victorio Casa y Roberto Telch, entre otros jóvenes.

Después, en 1968 llegó a Boedo el brasileño Elba de Padua Lima, más conocido por "Tim", un desconocido para el fútbol local, que le sumó algunos refuerzos al equipo que venía de los Carasucias, y se consagró campeón invicto del Torneo Metropoliano de ese año.

Albrecht, segundo marcador central, junto a Carlos Buticce (arquero), Sergio Villar, Oscar Calics y Antonio Rosl, defensores, y Alberto Rendo, Roberto Telch, Víctorio Nicolás Cocco, mediocampistas, y Pedro González, Rodolfo Fisher y Carlos Veglio en ataque, conformaron una orquesta sinfónica de fútbol.

Pero Albretch también integró la selección de los mundiales de 1962 en Chile, y la de 1966 en Inglaterra, en donde hizo dupla central con Roberto Perfumo, que lo catapultaron a las más altas esferas del fútbol argentino y que lo llevaron a convertirse en el séptimo defensor con más goles en el fútbol internacional, ya que infló redes en 95 ocasiones en 506 partidos.

A lo largo de su carrera, fue un implacable ejecutor de penales y convirtió 35 de los 37 que ejecutó. En 1969, el arquero Heriberto Righi, de Banfield, le atajó uno y ese mismo año marcó el otro ante Desamparados de San Juan.

En 1974 jugó en el club León de México, y de 1975 a 1978 actuó en el Atlas de ese país, donde a fines de ese año se retiró de las canchas. (Télam)