El balón de final de La Copa del Mundo de Alemania en 1974, en la cual el local venció a Holanda por 2-1, será subastado por el equipo uruguayo Rampla Juniors que es dueño de la pelota hace 25 años, cuando el exárbitro oriental Ramón Barreto, presidente del club en ese entonces, decidió donarlo.

Barreto se quedó con el balón porque fue juez asistente del árbitro inglés Jack Taylor ese 7 de julio de 1974 en el estadio Olímpico de Múnich que ya no existe, en donde Alemania venció 2 a 1 con goles de Paul Breitner, de tiro penal, y Gerd Müller, mientras que Johan Neeskens había puesto en ventaja a Holanda (hoy denominada Países Bajos.

El balón utilizado durante ese encuentro será subastado por Rampla Juniors y así lo confirmó Daniel Bianchi, presidente de la entidad que hoy milita en la segunda división uruguaya de fútbol, sin aclarar el país que será sede el evento, señaló Besoccer.

Según resaltó el dirigente, el balón pertenece al club después de que lo donara su entonces presidente, Barreto (murió en abril de 2015), quien se quedó con la pelota que posteriormente entregó en 1997 a la institución de Montevideo junto a una declaración certificada por un escribano.

En esa Copa del Mundo participó Uruguay pero no pasó la primera fase en el grupo que compartió con Países Bajos, Suecia y Bulgaria, mientras que el certamen es recordado por el equipo neerlandés, apodado "La naranja (por el color de su casaca) mecánica" el gran juego que desplegó guiado por Johan Cruyff, en el único mundial jugado por el crack fallecido el 24 de marzo de 2016. (Télam)