Diego Romero, basquetbolista profesional, con más 15 años en la Liga Nacional y hermano de Sergio "Chiquito" Romero -el arquero de mayor presencia histórica en la Selección argentina de fútbol-, llegó hace 20 años a Estados Unidos el mismo día que la historia del mundo cambió para siempre por los atentados a las Torres Gemelas en Nueva York.

"Salí desde Ezeiza, vía Atlanta, para llegar a Texas, donde me esperaban en un aeropuerto para ir a Jacksonville y comenzar a cursar en Lon Morris College", indicó a Télam vía telefónica.

Sin embargo, cuando llegó al aeropuerto internacional Hartsfield-Jackson, sin saber inglés, debía tomar el vuelo para llegar al estado de Texas, algo que no sucedió en tiempo y forma, ya que arribó a la ventanilla de la aerolínea para hacer el trasbordo y el desconcierto se apoderó del interno de 2.07 metros.

"No entendía nada, obvio que no sabía hablar inglés. Cuando llegué a la ventanilla de la aerolínea saqué un papel donde mi cuñada me había escrito unas palabras y la mujer que me atendió se largó a llorar", contó todavía sorprendido.

"'Uh pero la que me mandé', me dije en un primer momento. 'Ahora voy preso', pensaba. La mujer se fue corriendo a una oficina, vino un hombre, comenzó a hablarme rápido en inglés y yo no entendía nada. Me decía: 'cancel, cancel' y yo pensaba '¿pero qué cancel?, dame un pasaje a Texas que estoy en Atlanta, mandame ya porque no sé qué hacer'", recordó entre risas.

Romero se sintió frustrado porque no pudo tomar su vuelo a Texas, sacó un diccionario español-inglés al tiempo que decidió subirse al tren y recorrer Atlanta. Luego encontró una casa de comidas rápidas y le dijo a un vendedor que quería una hamburguesa con queso y una gaseosa, en sus primeras palabras del idioma que hoy tiene incorporado.

"Usé un subte y me desorienté, por lo que me quedé pensando en qué iba a hacer. Hasta que escuché a dos mujeres que hablaban español, les pregunté para qué lado quedaba el aeropuerto, me miraron y sorprendidas me dijeron: 'niño, tu no te vas a ir a ningún lado, está todo cancelado, a donde vives'. Y en ese instante me resumieron lo que estaba pasando", aseguró.

"Yo caminaba libremente cuando todavía no me había dado cuenta de lo que había pasado con el atentado en Nueva York, hasta que retorné al aeropuerto y me tuve que bajar una estación anterior, ya que el acceso estaba minado de seguridad y la formación no tenía acceso a la terminal", agregó.

"Negro, gracias a Dios, no sabíamos nada. No encontraba la forma de hacer entender en tu casa que no había manera que tu avión llegará a Nueva York", fueron las palabras de Lisandro Miranda, reclutador de promesas en el básquetbol de la NBA y hombre que había hecho contactos para el arribo de Romero.

"Yo recién me enteraba lo que había sucedido. Con 18 años, sólo en EEUU, estaba sorprendido por lo que me encontré ni bien llegué. Lo que no sabía de verdad en ese entonces era lo que realmente había pasado", rememoró.

Romero se comunicó con su casa en Comodoro Rivadavia e inmediatamente "la primera expresión fue de insultos, claro y sin vueltas", ríe y recuerda, aunque hoy indica que cómo no iba a avisarle a su gente, pero jura que no se dio cuenta que pasaba.

"Mi familia tenía miedo de que yo me hubiera subido a los aviones que luego fueron parte de la tragedia, pero cómo les hacía entender", indicó.

Desde Atlanta, Georgia, el interno partió a lo quería su nueva casa, tras cuatro días de estar en un hotel, y transitar el día a día luego de los atentados del 11-S. Pero al dirigirse al aeropuerto la sorpresa fue imborrable.

"Cuando ingresé para ir al mostrador estaba toda la policía, infantería y todas las milicias de Estados Unidos que se pudieran tener dentro de un aeropuerto. La cantidad de controles por los que pasé para subir al avión fueron incontables", rememoró el basquetbolista que pasó por la Selección argentina de básquet.

Por último, el hermano de "Chiquito" reconoció que en el final de su cursada en la Universidad de Florida State fueron con sus compañeros a las instalaciones del Pentágono y valoró el cómo a 20 años de la tragedia que sacudió a Estados Unidos y al mundo, los ciudadanos pudieron salir adelante.

"En todos los niveles educativos los alumnos y profesores recuerdan, así nos pasó a nosotros en el Pentágono, lugar donde cayó uno de los aviones el día de los atentados. Nos tocó estar en el sitio y observando los monumentos donde te queda claro que a ellos no se les pasará, ni olvidarán jamás de este atentado que los unió como país y lo supieron llevar de esa forma", sostuvo. (Télam)