Mario Alberto Kempes, gloria subvalorada del fútbol argentino, vivió uno de los momentos destacados de su inmensa trayectoria como jugador hace cuarenta años, cuando fue protagonista de una transferencia record.

Con 26 años y cuando ya era referencia en el fútbol internacional, tras haber sido figura y goleador del Mundial 1978, el 'Matador' de Bell Ville dejó España, le dijo adiós al Valencia que ya sabía de su calidad y se sumó a River Plate, que pagó –según testimonios periodísticos de la época- un monto aproximado a los 3,5 millones de dólares por el traspaso.

Ese domingo 15 de marzo, por la cuarta fecha del torneo Metropolitano, River le ganaba a Colón de Santa Fe por 4-0 y se producía el debut del exjugador de Instituto de Córdoba y Rosario Central, quien esa tarde marcó dos tantos, uno mediante un tiro penal.

La llegada de Diego Maradona a Boca Juniors había generado un impacto mediático y futbolístico inigualable para ese arranque de 1981, con la Dictadura Militar en el gobierno, aunque con una devaluación económica que aceleraría su salida en los años posteriores.

Para intentar mitigar ese golpe de efecto que representaba la llegada del incipiente crack, de apenas 20 años, al equipo "xeneize", la dirigencia de la entidad de Núñez debía pensar algo rutilante. Y así fue que el presidente "millonario" de ese entonces, Rafael Aragón Cabrera, pensó en contratar a Kempes.

"Al Valencia ingresará por el traspaso de (Mario) Kempes el equivalente en pesetas a los 3,5 millones de dólares", informaba al diario "El País" el titular de la entidad valencianista, José Ramos Costa.

"La transferencia se hizo de club a club y, por lo tanto, ningún intermediario percibirá el 10 por ciento de la operación", añadió el dirigente de la entidad española.

"Un intermediario argentino que vive en España, José Otero, vino a hablarme de la posibilidad de traspasar a Kempes, dado que a River le había fallado la contratación de Maradona", narraba el directivo

"Le respondí que Kempes no era traspasable. Por decir una cifra que imposibilitara la continuación de las conversaciones, tasé la operación en 500 millones de dólares", contaba Ramos Costa.

"Pocos días después me llamó Jesús Martínez desde Argentina y me habló del tema. Me dijo que River estaría dispuesto a pagar 2,5 millones de dólares. Le dije, naturalmente, que no había nada que discutir", continuó el máximo directivo de Valencia allá por los albores de los '80.

Sin embargo, la entidad de Núñez hizo un esfuerzo superior y reveló su intención de abonar 3,5 millones de unidades de la moneda norteamericana por la operación.

"Kempes estaba muy preocupado por la severidad con que le trataba el público, y me contó que al acabar cada partido se encontraba con gente en la puerta que le insultaba, y que incluso a su mujer la llamaban por teléfono para insultarla", agregó el dirigente que empezó a darse cuenta de que la transferencia era una alternativa "viable".

"Exigimos medio millón de dólares al contado y los otros tres en mensualidades de 250 mil con los correspondientes intereses", indicó.

"Para ello exigimos los debidos avales bancarios, que en este caso los proporcionaba el Banco Popular Argentino. La transferencia internacional a través de FIFA quedó condicionada al reconocimiento médico del jugador, que lo pasó y jugó, y a los avales bancarios", dijo Ramos Costa.

La firma del contrato se concretó el jueves 12 de marzo y el gerente del club, Salvador Gomar, fue quien viajó a Buenos Aires, en representación del Valencia, que evitó pagarle al delantero el 15 por ciento del traspaso "porque llegó a un acuerdo con él sobre el tema", reveló Ramos Costa.

El presidente del Valencia contó, además, que como reconocimiento a su trayectoria en el club a Kempes le habían obsequiado "un reloj de oro grabado que nos costó 750 mil pesetas", sostuvo.

Así se concretó la operación que depositó al crack de la Copa del Mundo '78 en el club de Núñez, que –por entonces- dirigía un prócer "millonario" como Ángel Labruna.

Kempes marcó un doblete en el día de su estreno, mientras René Houseman (otro referente ineludible del fútbol argentino de los '70) anotaba su único gol con la camiseta de la "banda". El cuarto y último tanto fue obra de un mediocampista llamado Pedro Vega, que había debutado en Primera por esos años.

El ídolo del "canalla" pagó con creces la enorme expectativa que generó su llegada a River, a punto tal que en el Campeonato Nacional, en diciembre de ese año, convirtió el tanto de la segunda final ante Ferro (1-0), en Caballito, que le posibilitó a los conducidos ya por Alfredo Di Stéfano gritar campeón en el segundo certamen de la temporada.

En total, en menos de una temporada en la entidad de Núñez, Kempes consiguió 16 tantos en 32 partidos. Al año siguiente, el goleador cordobés regresó al Valencia, después pasó al Hércules, y luego al fútbol austríaco. Pero esa es otra historia.


-Síntesis-

(4) River Plate: Ubaldo Fillol; Pablo Comelles, José Luis Pavoni, Daniel Lonardi y Héctor López; Omar Labruna, Hugo Iervasi y Mario Kempes; René Houseman, Ramón Díaz y Oscar Ortiz. DT: Angel Labruna.

(0) Colón: Juan Piccard; Andrés Rebottaro, Mauricio Méndez, Víctor Binello y Ricardo Alonso; Mario Cariaga, Ricardo Roldán y Edgardo Di Meola; Rubén Favret, Eduardo Casaccio y Jorge Comas. DT: Juan Carlos Iglesias.


Gol en el primer tiempo: 20m. Kempes (RP), de tiro penal

Goles en el segundo tiempo: 31m. Houseman (RP); 40m. Kempes (RP); 42m. Vega (RP).


Cambios: Pedro Vega por Omar Labruna (RP) Carlos Mercado por Cariaga y Juan Carlos Rolfo por Di Meola (C).

Cancha: River Plate. Arbitro: Jorge Vigliano. Recaudación: 725.218.000 pesos. (Télam)