(Por Walter Vargas) Además de su condición de mega estrella, Cristiano Ronaldo dos Santos Aveiro, CR7, será noticia por sumarse a la selecta galería de los futbolistas que formaron parte de cinco Mundiales, al tiempo que del cometido de la selección de Portugal dependerá de que en el otoño de su carrera disfrute del único título que le falta.

Desde luego que la travesía será muy difícil, no sólo porque Portugal jamás ha estado entre los principales candidatos a ganar la Copa del Mundo (tampoco en los dorados tiempos de Eusebio y de Luis Figo), sino porque además volvió a penar para sellar su pasaporte clasificatorio y debió eliminar primero a Turquía y después a Macedonia en el repechaje.

Y por si fuera poco, los caprichos del sorteo han hecho lo suyo: Ghana, Uruguay y la Corea del Sur del notable Son Heung-min están lejos, muy lejos, de perfilar un lecho de rosas.

Añadido el relevante dato de que en el último mercado de pases Cristiano Ronaldo había hecho notoria su voluntad de salir del Manchester United, se quedó en la puerta de un par de traspasos que parecían consumados y el entrenador neerlandés Erik Ten Haag no lo ha considera un titular inamovible en este semestre.

(Nápoli, por caso, lo rechazó por veterano, según deslizó su director deportivo, Cristiano Giuntoli, en una entrevista concedida a La Gazzetta dello Sport: "Durante el mercado fingimos charlar con todo el mundo, y a veces lo hacemos de verdad. Pero queríamos invertir en un equipo joven").

Es cierto, cómo no, que CR7 no está en la cresta de ola y que cuando salte al campo de juego del Estadio 794 (el 24 de noviembre, contra Ghana) estará a menos de tres meses de cumplir 38 años en el documento y más de 22 años en Primera División.

Pero no sería prudente bajar el precio de un súper atleta y uno de los delanteros más extraordinarios de la historia del fútbol.

Un verdadero animal de competencia e insaciable del gol, que entre otros laureles atesora el de un cinco veces ganador del Balón de Oro, del máximo goleador de la historia del fútbol profesional (con 818), máximo goleador del Real Madrid (con 450), máximo goleador de la Champions League (con 141) y máximo goleador histórico a nivel de selecciones nacionales, con 141 (contando sus goles en juveniles).

Además, pavada de número, ha contribuido a la friolera de 34 vueltas olímpicas.

Es decir: Cristiano Ronaldo consta y constará en el bronce por los siglos de los siglos.

¿Cómo le ha ido en los Mundiales de Mayores?

Ya ha jugado cuatro consecutivos, con un total de 17 partidos y siete goles: uno a Irán en 2006, uno a Corea del Norte en 2010, uno a Ghana en 2014 y cuatro en 2018 (tres a España y uno a Marruecos).

Lo más cerca que estuvo de coronar se suscitó en 2006, cuando la Selección portuguesa llegó a semifinales y quedó en cuarto lugar, tras caer con el anfitrión, Alemania, en el cotejo por el tercer puesto.

En Qatar, CR7 integrará la selecta galería de jugadores que han participado de cinco Copas del Mundo. De no lesionarse y quedar marginado él, ni Lionel Messi, ni el mexicano Andrés Guardado, será página del Guinness junto a los dos referidos más los también mexicanos Antonio Carbajal y Rafael Márquez, el alemán Lothar Mattahus y el italiano Gianluigi Buffón.

Pero eso sí: tengan por seguro que impulsado por el brioso corcel de su ego inconmensurable, y de sus múltiples admirables recursos, el Siete de Oro nacido en Funchal irá por la única copa que se resiste a sus vitrinas. (Télam)