El plantel de Boca trabajó hoy en el predio de Ezeiza de cara al partido del sábado ante Defensa y Justicia por la Copa de la Liga Profesional, sin la presencia de Jorman Campuzano -quien tuvo un accidente de tránsito camino a la práctica- y tras la renuncia de su vicepresidente primero, Mario Pergolini.

A dos días de festejar su cumpleaños número 116, y con un panorama interno agitado, el entrenador Miguel Russo trabajó hoy con la idea de separar el fútbol de las cuestiones institucionales y buscar ante Defensa un triunfo de local que le es esquivo desde el 27 de diciembre pasado, cuando derrotó a Huracán por 3-0 por la Copa Diego Maradona.

Con Edwin Cardona descartado, Mauro Zárate jugará por la zona izquierda en reemplazo de Gonzalo Maroni; y Alan Varela estará como doble cinco junto a Cristian Medina o Agustín Almendra.

Campuzano, quien hoy no pudo trabajar con el plantel debido a un choque que protagonizó en la esquina porteña de Libertador y Callao cuando iba hacia el predio de Ezeiza, podría quedar afuera del once titular.

El posible equipo para jugar ante los dirigidos por Sebastián Beccacece sería con Esteban Andrada; Carlos Zambrano, Carlos Izquierdoz y Marcos Rojo; Nicolás Capaldo, Cristian Medina o Almendra, Alan Varela y Frank Fabra; Mauro Zárate; Carlos Tevez y Sebastián Villa.

En tanto, Pergolini, quien renunció ayer a la vicepresidencia de Boca, dijo hoy que "cuando no se puede hacer las cosas que uno propone lo mejor es dar un paso al costado, porque mis tiempos no son los de Boca en este momento", y afirmó que "el club está en buenas manos", tras elogiar al presidente Jorge Ameal.

El conductor radial y empresario de medios habló en su programa de la radio Vorterix -de la que es propietario- y después extendió sus dichos en diálogo con la prensa a la salida de la emisora.

"No estoy enojado, pero sí frustrado y un poco triste", admitió Pergolini, quien contó que "cuando estábamos en campaña (en el segundo semestre de 2019) y tuvimos la suerte de sumar a (Juan Román) Riquelme, quien era sin dudas quien definía todo esto, yo les había planteado, y lo he hecho público, que no iba a ser la gran diferencia, que tenía varias cosas para aportar y llevar a delante".

El animador de radio y TV señaló en su monólogo radial que "notaba que no podía llevar a cabo mi visión, pero creo que el club lo va a hacer tarde o temprano. Yo necesito ser más ejecutivo. A lo mejor, mis tiempos no son los de Boca".

El eje central de la disputa fue una cuenta de Instagram y youtube que con el nombre @Bocapredio fue impulsada por el consejo de fútbol que encabeza Riquelme, hasta ahora vicepresidente segundo del club de la Ribera.

Ese canal transmitió imágenes del entrenamiento el martes último, algo que Pergolini sintió como un límite al canal oficial de Boca en youtube impulsado por el animador de radio y TV, y con el que nunca pudo transmitir desde el predio de Ezeiza en donde se entrena el plantel "xeneize".

Respecto de su decisión de renunciar de manera indeclinable sostuvo que "uno se tiene que correr de los lugares y no quedarse porque el lugar es bueno e importante".

"Es increíble lo que produce estar en un lugar tan respetado y grande. Lo van a terminar haciendo pero no de las formas que a mí me gustaría o me parecería que fueran las correctas", analizó.

Para Pergolini, "las comunicaciones tienen que ir todas en conjunto y llevarse de una sola forma. Tienen que tener cierta coherencia y cuando no puedo estar ahí eso se rompe porque no tengo qué aportar. Lo hice con la televisión y me parece que ocupar lugares por haberlos conseguido y dormirte, no tiene sentido", expresó.

"Por el lado del fútbol mucho no me puedo meter, está apartado y a lo mejor no coincide con mi visión. El lugar era buenísimo pero yo no encontré la forma de cómo hacerlo", explicó en los pocos momentos en que tangencialmente se refirió al Consejo de Fútbol que encabeza Riquelme.

En cuanto al presidente boquense, Pergolini afirmó que "Ameal es un tipo increíble, es bueno, sincero, frontal y pone por delante de todo a Boca".

"Ni tengo que decirles de Riquelme, ídolo indiscutible, de un tamaño gigantesco, que también quiere lo mismo. No tenemos todos las mismas visiones. O por ahí sí y yo no sé cómo servirles a ellos para que esto funcione", concluyó al mencionar al exfutbolista que conduce la secretaría de fútbol "xeneize". (Télam)