Amiguito de lo Ajeno, con la monta del jockey Juan Cruz Villagra, ganó hoy por un cuerpo y medio sobre Quil Hero el Hándicap Silfo, una prueba de 1.400 metros con un premio de 480.000 pesos, que se corrió en el séptimo turno de la reunión en el hipódromo Argentino de Palermo.

El ganador, un hijo de Endorsement, pagó un dividendo de 1,40 por boleto -favorito- y empleó un tiempo de 1m 21s 16/100 para lasa 14 cuadras de arena normal.

La carrera era entre Amiguito de lo Ajeno y Amiguito Lunático, pero se metió Quil Hero en el medio y el resultado no fue el esperado.

A la punta partió Amiguito de lo Ajeno y nunca más la dejó. Corrió siempre en la punta del lote con gran seguridad. Por atrás se colocó Quil Hero, mientras que Amiguito Lunático lo hizo en un tercer lugar hasta la entrada a la recta final.

Ya en los últimos 600 metros se vio que Amiguito de lo Ajeno era una fija cantada. Con mucho aplomo el jockey Juan Villagra lo fue llevando sin apurarse hasta el disco. Por atrás se metió Amiguito Lunático, quien intentó darle alcance al puntero.

Faltando 200 metros Aniguito Lunático no pudo más y comenzó a perder el segundo puesto en manos de Quil Hero, un pupilo del entrenador Ángel Piana que hizo una muy buena carrera.

Amiguito de lo Ajeno aflojó un poco el ritmo en los 150 metros finales y Quil Hero se acercó hasta terminar a un cuerpo y medio del puntero. El tercer lugar, a 7 cuerpos, fue para Amiguito Lunático.

Los parciales fueron de 22s 00/100 para los 400 metros, de 44s 86/100 para los 800 metros y de 1m 08s 46/100 para los 1.200 metros.

Amiguito de lo Ajeno conquistó hoy su quinto triunfo sobre un total de 11 salidas. Pertenece al stud Tramo 20 de la provincia de Santiago del Estero y tiene 5 años.

Su entrenador, Gustavo Romero, volvió a demostrar que en cada presentación el caballo está mejor. Hoy ganó sin dificultad una carrera que, en los papeles, parecía complicada.

Amiguito de lo Ajeno hizo todo muy sencillo. Largó en punta, se puso cerca de los palos y enfiló hacia el disco con gran seguridad. Ganó por un cuerpo y medio sin cansarse y aflojando en los metros finales. Le sobró paño, como dicen los burreros. (Télam)