Jorge Amor Ameal, presidente de Boca, y Mario Pergolini, vice primero, se acercaron hoy a la Casa Rosada para brindarle el último adiós a Diego Armando Maradona, con quien tuvieron diferencias políticas partidarias en las elecciones del club del año pasado.

Ameal, ante la consulta de Télam, se disculpó pero aclaró que "no era momento de hablar por tanta tristeza", y, acompañado del empresario de medios Pergolini, ingresaron en el interior del salón para saludar a la familia y despedir los restos de Maradona.

Además de los dos dirigentes, los acompañó Ricardo Rosita, secretario general, pero no se vio a Juan Román Riquelme, vicepresidente segundo y exfutbolista.

La Conmebol accedió a reprogramar el partido que Boca debía disputar el pasado miércoles en Porto Alegre frente a Internacional, por la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores, tras conocerse la noticia.

En marzo pasado, cuando Maradona visitó La Bombonera, por la última fecha de la Superliga, el homenaje lo llevaron adelante sus excompañeros Miguel Brindisi y Hugo Perotti, luego de varias idas y vueltas por el resquemor del apoyo político al expresidente Daniel Angelici.

En aquella noche, el homenaje duró alrededor de 20 minutos, se le entregó una placa y Diego se mostró feliz de estar en el club del que era hincha. Apenas ingresó, besó el césped, y luego hizo un gesto de gallina, en alusión al mote de River Plate. (Télam)