En la ciudad de Manchester (Inglaterra) las expresiones de odio racial en el mural con el rostro del jugador de la selección inglesa Marcus Rashford que aparecieron después de malograr un tiro penal en la final contra Italia por la Eurocopa 2020, convocaron centenares de mensajes en apoyo al ídolo, como respuesta social y comunitaria ante el racismo y la vandalización de la obra en el espacio público.

El mural de Marcus Rashford del Manchester United, en Withington, fue cubierto con mensajes de apoyo y solidaridad después de haber sido vandalizado el domingo por la noche, informa el medio británico The Guardian.

“El daño al mural fue aparentemente causado una hora después de la derrota ante Italia en la final de la Eurocopa 2020, pero ahora ha sido reemplazado con homenajes a Rashford después de que el vandalismo -las palabras ofensivas- fueran tapadas” con plásticos negros, corazones y cartas de solidaridad.

Según la BBC la policía del Gran Manchester había iniciado una “investigación después de recibir un informe de daños con agravantes raciales en el lugar” la madrugada del lunes.

El mural fue pintado con insultos después de que Rashford fallara un penal, junto con Jadon Sancho y Bukayo Saka, en la derrota por 3-2 en la definición por penales en Wembley el domingo último, y desde entonces los tres jugadores, con ascendencia centroamericana y afro han sido objeto de insultos racistas en las redes sociales.

La respuesta de la comunidad no se hizo esperar y cientos de mensajes fueron pegados como homenaje al joven futbolista, jugador del Manchester y del seleccionado de Inglaterra, con palabras de aliento, muchos de los cuales fueron realizados por niños.

En un primer momento pegaron bolsas negras para tapar los insultos sobre la pintura en blanco, negro y grises, y luego el artista urbano Akse, autor del gran retrato del jugador pintado sobre una pared de ladrillos, en base a una fotografía de Daniel Cheetham, volvió a pintar con aerosoles sobre las pintadas, restaurando el dibujo.

Lo que aún no está definido es el destino de todos los mensajes de aliento pegados a la pared, informa la BBC.

Rashford de 23 años dijo que “estuvo al borde de las lágrimas" al ver los mensajes de apoyo de la comunidad pegados en la pared del mural en Withington, donde residió con su familia antes de mudarse a Wythenshawe, en respuesta al racismo, cita la BBC.

"Los mensajes que he recibido hoy han sido positivamente abrumadores y ver la respuesta en Withington me puso al borde de las lágrimas", dijo en un post en Twitter.

La respuesta de la comunidad en el espacio urbano de solidaridad fue ante la ola de racismo desatado con la vandalización del mural -y a un año del surgimiento del Black Lives Matter producto del asesinato del afroamericano George Floyd en Estados Unidos- y los mensajes de odio publicados por las redes contra los tres jugadores tras la pérdida por penales del equipo inglés ante una oportunidad histórica.

Por su parte Ed Wellard, cofundador del proyecto Withington Walls, que encargó la obra de arte, “dijo que esperaba que 'algo positivo pudiera salir de esto' ya que la gente estaba ahora hablando del tema del racismo en este país", cita la BBC.

"Hay mucha solidaridad con estos jugadores, han sido buenos modelos dentro y fuera del campo", agregó citado por el medio.

A su vez, el delantero del Manchester dijo que lamentaba haber fallado el penal y que "deseaba que hubiera salido de otra manera".

En la extensa carta en twitter, que replicó en Instagram y tiene más de 4,2 millones de "me gusta", aclara que puede aceptar las críticas sobre su desempeño como jugador pero no sobre quien es ni sobre su origen.

"Puedo criticar mi actuación todo el día, mi penal no fue lo suficientemente bueno, debería haber entrado, pero nunca me disculparé por quién soy y de dónde vengo".

Y en agradecimiento por los mensajes recibidos expresó: "Ver la respuesta en Withington me puso al borde de las lágrimas. Las comunidades que siempre me rodearon con sus brazos siguen sosteniéndome. Soy Marcus Rashford, un joven negro de 23 años de Withington y Wythenshawe, en el sur de Manchester. Si no tengo nada más, tengo eso", y finaliza la misiva: “Por todos los mensajes amables, gracias. Volveré con más fuerza. Volveremos más fuertes”. (Télam)