Imágenes de contenido erótico y sensual halladas entre las ruinas de la antigua ciudad de Pompeya, destruida por la erupción del volcán Vesubio en el año 79 d.C, forman parte de una exposición con reliquias recuperadas a partir de la invención de un pequeño robot que logra introducirse en lugares subterráneos para registrar sitios de valor arqueológico.

La sexualidad era central en la vida cotidiana de los pompeyanos, muestras de ello se observan en todos los espacios de la antigua ciudad romana, en las termas, ambientes domésticos y algunos locales públicos, porque además, como en otras sociedades de aquel momento, el erotismo y la sexualidad estaban muy expuestas, no se resguardaba la privacidad.

La muestra "Arte y sensualidad en las casas de Pompeya", que se abre a partir de hoy en el parque arqueológico de esa ciudad y permanecerá abierta hasta el 15 de enero 2023, busca explicar, según el diario español ABC, esas prácticas, que han asombrado a arqueólogos y visitantes desde los primeros descubrimientos en 1748.

La exposición está integrada por 70 obras con imágenes mitológicas hasta escenas de la vida cotidiana, junto a los soportes y técnicas en los que estos temas encontraron expresión como el gran fresco mural, las lámparas, las esculturas y hasta los muebles.

Entre las reliquias halladas hay dos medallones decorados con imágenes de sátiros y ninfas que procedían de un carro ceremonial encontrado en el sitio el año pasado. Los visitantes podrán recorrer el sitio, guiados por una aplicación, para ver casas a lo largo de la Via del Vesuvio que contienen frescos sexuales, incluido uno que representa al dios de la fertilidad, Príapo, pesando su hombría en una balanza, que fue encontrado en 2018, y otra figura de Leda siendo fecundada por el dios romano Júpiter, disfrazado de cisne, que fue descubierta en 2019.

"Las casas de los ricos tenían más pinturas, pero [las imágenes eróticas] eran realmente muy comunes en Pompeya", explicó Gabriel Zuchtriegel, director del parque arqueológico de Pompeya.

En casas excavadas, se encontraron obras de arte que muestran parejas en escenas de sexo explícito, similares a las que se revelaron en los burdeles de la antigua ciudad romana.

Los expertos interpretaron las pinturas murales sexuales en los burdeles como un menú de los servicios que se ofrecían. "Se parece un poco a esto, ya que tienes escenas encima de cada puerta, pero siempre es muy arriesgado hacer este tipo de simplificación", agregó Zuchtriegel.

La exposición también cuenta con obras que representan escenas homoeróticas e incluye una estatua encontrada en la Casa del Bracciale d'oro, o Casa del Brazalete de Oro, una de las casas más ricas de Pompeya, que representa a un joven que habría servido a su amo durante los banquetes, también sexualmente.

"La gente mira las imágenes eróticas de Pompeya y ve liberación, pero también tenían reglas escritas y no escritas, y en realidad no era este mundo de gran libertad", dijo Zuchtriegel y agregó: "Tomemos la homosexualidad... sin duda fue tolerada, pero eso no significa que ofreció el tipo de participación y aceptación que tal vez hoy deseamos".

El robot que colaboró con el hallazgo de estas piezas, bautizado con el nombre de "Spot", que se asemeja a un pequeño perro, se introduce con agilidad en los recovecos de los restos de la ciudad, incluso en la oscuridad gracias a potentes focos, y, además de recoger nuevos datos, también puede ser utilizado para descubrir los túneles clandestinos que siguen realizando los ladrones para robar material arqueológico. (Télam)