Al repasar la historia que la liga con la literatura argentina, la filóloga española Irene Vallejo cuenta un viaje al país de 1998 en el que llegó hasta Misiones para ver con sus propios ojos los lugares donde escribió el escritor uruguayo-argentino Horacio Quiroga.

-T.: ¿Cómo conoció la obra de Horacio Quiroga?

-I.V.: Cuando era una niña, los “Cuentos de la selva” estaban entre mis favoritos. Descubrí la literatura adulta de Quiroga a través del relato 'El almohadón de plumas', que formaba parte de una antología de cuentos sobre vampiros, publicada en España por la que muchos años después sería mi editorial, Siruela. Así llegué a 'Cuentos de amor, de locura y de muerte', que me impactaron y convirtieron la selva misionera en parte de mis paisajes imaginarios.

-T.: Y esos recuerdos la llevaron a la provincia de Misiones...

-I.V.. En 1998, viajé a Buenos Aires y recorrí el país en autobús hacia el norte, para visitar la casa de Quiroga, cerca de San Ignacio. Aunque la casa conservada es una reproducción de la original, me impresionó aquel lugar aislado, rodeado de naturaleza, con sus ventanales cuajados de luz, como si quisiera refugiarse allí de las tragedias que había sufrido en su vida. (Télam)