(Por Carlos Aletto). "Exploraciones: ensayos en torno a Pablo Capanna" es el título de un libro cuyo eje es el estudio del filósofo y ensayista en ciencia ficción nacido en Italia y consagrado en Argentina, coordinado por Matías Carnevale, que reúne dieciséis voces para rendir "un oportuno y necesario reconocimiento a una de las obras ensayísticas más destacadas de la lengua castellana", según el escritor y periodista Andrés Vaccari.

El coordinador del libro, Matías Carnevale, partió de la idea original de escribir sobre "Historia de los extraterrestres" -un trabajo de divulgación que Capanna publicó en Capital Intelectual a mediados de los 2000-, entonces comenzó a pedirle a investigadores que escribieran sobre una obra o conjunto de textos (incluso sobre algún tema que haya tocado Capanna en sus escritos) y comentara en el artículo qué aportes hizo el filósofo sobre ese aspecto en particular.

Capanna nació en la ciudad italiana de Florencia en 1939, y desembarcó en Buenos Aires como inmigrante cuando tenía diez años, estudió filosofía en la Universidad de Buenos Aires, entre 1971 y 2001 integró el Consejo de Redacción de la revista Criterio, escribió circunstancialmente en Clarín, La Nación y El País de Montevideo y durante quince años, entre 1998 a 2014, fue columnista del suplemento Futuro de Página 12.

"Bromeo con que el proceso de selección fue un poco como en la película 'Los siete magníficos': uno me llevó al otro, y así hasta juntar el equipo", cuenta Carnevale a Télam.

El prólogo del libro está escrito por Andrés Vaccari y caracteriza, por un lado, su relación con la obra del filósofo y su impacto sobre su vida literaria y académica y por otro, ubicar los artículos que conforman el libro en el contexto de la obra de Capanna y sus varias facetas.

Algunos de los convocados para escribir en el libro dialogaron con Télam sobre sus aportes. El escritor uruguayo Marcelo Damonte participa con un artículo sobre el texto "La tecnarquía", pero el mismo autor reconoce que su mirada sobre ese trabajo de Capanna está contaminada por sus otras lecturas en torno a la obra del autor, como pueden ser "Maquinaciones", "El sentido de la ciencia ficción" y la última de sus producciones, "Historia de los extraterrestres". Damonte aclara que su "recorte lleva adherido a su piel otros tantos pequeños recortes que se pegan sin querer al análisis de 'La tecnarquía', y que son importantes en una lectura dialógica y abierta de los demás universos que rodean al libro".

El rosarino Germán Padinger participa con un ensayo que reúne las columnas que Capanna publicó en el suplemento "Futuro" de Página/12, a finales de la década 1990. "Mi intención fue repasar el contexto en el que se gestaron esas columnas y vincularlo con el contexto actual, porque consideré que era la mejor forma de entablar un diálogo con este material tan rico sobre narrativas conspiracionistas, cultos a la tecnología y a la ausencia de ella, y nuestra relación con la información", explica Padinger y agrega: "Capanna siempre fue un adelantado y que en este libro, escrito todavía en los inicios de internet, se pueda ver reflejada la locura de posverdad actual es fascinante".

Damonte deja en claro que el tema filosófico primordial del libro de Capanna es "la mirada cautelosa, profunda, en torno a los artefactos, las redes de conexiones, los mecanismos e instrumentos del poder y otros nodos que constituyen la galaxia tecnológica en el año 1973, año de publicación de 'La tecnarquía', elementos de la gran familia tecnológica que, aún hoy, se continúan, multiplican y sofistican, a veces amenazando al ser humano (no como en 'La colonia penitenciaria de Kafka', que va más lejos que la amenaza y hace justicia)".

En definitiva, lo que explica el escritor sobre el pensamiento de Capanna, es que logra ejercer una "filosofía sanitaria" con relación a las tecnologías que rija el pensamiento humano, actuando de "manera favorable en su higiene mental, espiritual y física, para evitar que los artefactos, sus redes de conexiones y los mecanismos e instrumentos del poder que los instalan nos cerquen, nos agobien y confundan, convirtiéndose en nuestra propia máquina de aniquilación".

Los cuatro participantes del libro que fueron consultados por Télam explicaron cuál es la mirada que más los cautiva de Capanna. Para Carnevale, a priori piensa en el humor y en la claridad que Capanna les imprimió a sus textos. "Su escritura tiene un trasfondo evidentemente erudito, pero su prosa es límpida y amena, cosa poco común en la divulgación científica o en la escritura académica", expresa el coordinador del volumen. Agrega que "con 'El sentido de la ciencia ficción', de 1966, inició una etapa de rigor en los estudios en español sobre el género... Es un precursor inquieto, porque reescribió ese libro y otros como si la obra estuviera viva, atendiendo a los cambios en la teoría y en los lectores".

A Damonte lo cautiva de Capanna "esa doble carta de sospecha y esperanza que me parece que constituye el aura de sus escritos", asegura y explica: "Un juego mental que mezcla un profundo análisis de las perspectivas humanas y los ámbitos en que se mueve el hombre con los desbordes, las ilusiones y el aparente desorden (¿caos?) romántico de los mundos posibles imaginados por los novelistas y cuentistas de la ciencia ficción. Capanna sospecha de todo, cree en todo, conversa con todos, mientras descubre que los mundos del imaginario y los reales no son tan distintos, y que siempre habrá una isla donde el náufrago puede descansar su mente hasta que esté preparado para volver a creer", especifica.

A Padinger lo cautivó la capacidad de Capanna para encontrar "rincones oscurantistas que conviven en paralelo a las narrativas más artificialmente luminosas de esta era tecnológica en la que vivimos; por ejemplo en su salto desde las fantasías y conspiraciones medievales en torno a la ciudad a Magonia, a los cargo cult del Pacífico mientras caía la bomba de Hiroshima, y la proliferación de ufólogos que siguió luego", concluye.

"Es difícil decidir con cuál Capanna quedarse", dice Vaccari quien admira sus libros sobre Tarkovski, Dick y Ballard. "También admiro sus artículos sobre historia de la ciencia, donde Capanna dinamita nuestra visión heredada de la ciencia y revela las conexiones entre la supuesta racionalidad científica y otras cosmovisiones, como el hermetismo", explica.

Vaccari también resalta el objetivo del libro y explica que le gustaría "verlo como un homenaje, un tributo, y una carta de amistad", destaca que este libro es "un oportuno y necesario reconocimiento a una de las obras ensayísticas más destacadas de la lengua castellana" y subraya que "los artículos abarcan de un modo comprensivo toda la obra de Capanna".

Damonte piensa que debe considerarse un homenaje, pero también un artículo de difusión sobre las ideas de la literatura y el mundo real que tenía el profesor: "Un pensamiento que podría englobarse entre las áreas de la literatura y la filosofía, pero que discute temas sustanciales a la identidad humana, su naturaleza, los mundos posibles aventurados por la imaginación de los escritores o los varios nombres de las utopías y distopías que se forman como nubes sobre nuestras cabezas", enfatiza.

En ese sentido Carnevale asegura que quería hacerle un homenaje en vida. "Pablo Capanna ha sido muy generoso con varios académicos a quienes les leyó sus tesis o incluso influyendo en ellos, a través de sus obras, para que eligieran sus respectivas carreras. Faltaba bibliografía crítica en torno a Capanna (en algún momento vi algo similar sobre Mario Bunge), y de ahí nuestro libro. Ojo, tampoco es una hagiografía. Hay dos textos que señalan alguna que otra carencia en la obra capanniana", asegura el coordinador.

"Sí, sin duda es un homenaje, desde el diseño", asegura Padinger y sintetiza: "Se trata de una colección de ensayos sobre su obra, en la que participan críticos, escritores y periodistas, entre otros, que han leído y admiran la obra de Capanna".

En el libro además de los cuatro autores consultados participan: Pablo De Santis, María E. Argeri, Marcelo G. Burello, Elena Geneau, Mauricio Gutiérrez, Esteban Ierardo, Paul Noguerol, Pedro Perucca, Darío Sandrone, Cristina Andrea Sereni, Juan Volpe y Manuel Winocur.

(Télam)