(Por M.P.) El escritor y periodista mexicano Paco Ignacio Taibo dirige desde hace cuatro años el Fondo de Cultura Económica (FCE), uno de los grupos editoriales más grandes de habla hispana y empresa con financiamiento mixto entre el Estado mexicano y la venta de los libros que publica, que además tiene presencia en América latina, España y el sur de Estados Unidos, y que apunta entre sus prioridades a incidir en las políticas culturales con iniciativas de promoción de la lectura en jóvenes, sobre todo de sectores populares, y venta de libros por debajo del precio de mercado.

-Télam: ¿Cuál es el balance de este tiempo al frente del Fondo de Cultura Económica?

-Paco Ignacio Taibo: Está muy bien. Yo llegué a dirigirlo por una decisión de un gobierno de izquierda, en la que el Presidente de la República (por el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador) dijo: "Paco, al Fondo (de Cultura Económica)", y yo contesté: "Ni cojones, ya no tengo edad". Pero él me dijo: "Hemos luchado tantos años, ahora te toca". Entonces dije: "Coño, voy". Y lo hice y hago con absoluta libertad. Somos una editorial de Estado, de Gobierno, pero con unos grados de autonomía muy grandes. Somos una empresa, la primera trasnacional del libro de izquierda del planeta, colega. Mil personas trabajan en la estructura internacional del Fondo (de Cultura Económica), en la de México y en la del resto de los países. En México tenemos 115 librerías y tenemos otras 20 repartidas en todos lados. Y, además, tenemos buses que recorren México, libros libres, bibliotecas móviles que se abren. Y vamos a llegar a fin de año con 10.000 salas de lectura con voluntariado en todo el país.

-T: En esa ambición de llegar a los sectores populares, ¿cuál es la forma más eficiente? Seguramente no desde el "deber" de leer, sino desde el placer de hacerlo, intuyo.

-PIT: Jamás desde el "deber". A todo adolescente que se le dice que "tienes que ir" a tal lado, sale corriendo. Yo también lo haría. La mejor estrategia para promover la lectura entre los jóvenes es la generar la provocación. "Este libro te va a volar las neuronas". "Los tres mosqueteros", que bien leídos son "todos para uno y uno para todos". "Ah, ¿leíste el diario de Ana Frank?" No se puede ser antisemita, ni racista, después de leerlo. Tienes que ir directo a lo que quieres decir, con provocación. Yo lo he hecho frecuentemente en reuniones con jóvenes. He leído "Veinte poemas de amor y una canción desesperada" y luego digo que el que leyó (Pablo) Neruda liga más y entonces se oye una risita en el fondo, pero yo digo que es así, que está probado estadísticamente.

-T: ¿Y hay respaldo del gobierno de AMLO a las iniciativas de promoción de la lectura?

-PIT: Absolutamente. Nos ha permitido regalar 2 o 3 millones de libros, el año pasado, en plena pandemia.

(Télam)