Un muestra del artista visual Benjamín Aitala, integrada por un mix de nuevas obras donde conjuga medios digitales y pintura de caballete que invitan a un mundo fantástico creado a partir de imágenes superpuestas, transformadas en breves relatos, se inaugurará el martes próximo, en la galería Isabel Anchorena del barrio porteño de Recoleta.

La muestra "Dolce far niente" reúne una veintena de nuevas telas en gran formato y una serie de acrílicos sobre papel, donde el artista crea un mundo irreal con fondos tornasolados, en donde en muchos casos, las imágenes surgen del sutil juego óptico y lúdico provocado por el movimiento del espectador.

Con herramientas digitales complejas, manchas gestuales, pintura tradicional y pintura en aerosoles, sus creaciones surgen de motivos de un archivo con miles de imágenes de Internet que recopiló con los años.

En su trabajo superpone motivos figurativos hasta lograr una trama abstracta subvirtiendo géneros y estilos: "Esa ambigüedad entre lo lindo y lo publicitario, y entre lo estético y lo raro o ridículo, es probablemente la cualidad que une las imágenes que selecciono. No me importa cuál era el destino de esas imágenes, simplemente las veo como un simple material que puedo usar y transformar para mis propios propósitos", dice el artista.

Las múltiples imágenes se superponen como las vistas de Shangai, comidas, frases, libros, pinturas actuales y clásicas que lo conmueven, santos, flora y fauna de distintas latitudes, planos de ciudades, entre otras.

"La obra nace de un encuentro intuitivo entre figuras, formas y colores que van apareciendo de manera irreflexiva. Se genera un diálogo mudo cuando pinto, una conversación visual, casi aturdida o apagada por la música. Hago un fondo, agrego, recorto, pego, proyecto una imagen, la pinto. Superpongo diferentes figuras que van formando su propio micro-relato formal, del cual me mantengo medio alejado", cuenta el artista.

Así, cada lienzo es una especie de palimpsesto donde superpone cientos de imágenes que devienen apenas huellas, como "rastros imperceptibles" y el "resultado es un universo fantástico con texturas y colores que deslumbran", informan desde la galería.

Pintor, escultor, curador y montajista, Aitala manifiesta que la pintura lo divierte por estar "fuera de todo razonamiento" por lo cual considera que "parte de ese alejamiento de la razón tiene que ver con un señalamiento sobre la ridiculez de la opinión rígida y ortodoxa de las cosas".

Aitala (Olavarría, 1971) estudió en la Facultad de Bellas Artes de La Plata y fue becario de Jóvenes creadores del Fondo Nacional de las Artes, y de las fundaciones Antorchas y Trama.

Sus obras integran la Colección Cisneros Fontanals Art Foundation, Colección Art Nexus & Celia Birbragher, el Museo de Kentucky (Estados Unidios), entre muchas otras importantes colecciones privadas y públicas de Argentina, Brasil, Alemania, India, Japón, Canadá, Estados Unidos, Turquía, Italia, Suiza, Perú, México, Venezuela y Colombia.

Expuso en forma individual y colectiva en galerías de América latina y en ferias de arte contemporáneo como arteBA, artMiami, PINTAmiami, Valoarte, Art Basel, artBO, artLIMA, Barcú, San Francisco ArtMarket y Scope, entre otras.

La muestra se inaugura el 17 de mayo a las 19 en la Galería Isabel Anchorena (Libertad 1389, Ciudad de Buenos Aires) y puede visitarse hasta el 30 de julio de lunes a viernes de 11 a 20 y sábado de 11 a 15. (Télam)