El escritor y gestor Oche Califa, que desde 2015 está al frente del área Cultural e Institucional de la Fundación El Libro (FEL) y es el director de la tradicional Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, deja su cargo a partir del próximo mes de mayo, tras la decisión de jubilarse a los 65 años.

Periodista y escritor, con más de 25 obras publicadas, Califa estuvo vinculado a la Fundación El Libro durante más de veinte años, aunque fue hace seis años cuando asumió su cargo como director Institucional y Cultural de la FEL, cuyo legado se caracteriza por el aumento de las "campañas promocionales públicas y los programas culturales propios", según detalla el comunicado de prensa de la institución.

Por su parte, Califa sostuvo que "fueron años muy intensos en los que se multiplicaron las acciones de la FEL en favor de la promoción de la lectura y el libro. De eso doy cuenta en un balance personal, que incluye algunas reflexiones sobre las ferias y la industria del libro. Creo que está de más aclarar que si bien dejo esta responsabilidad, no abandono mi pertenencia ni mis vínculos afectivos con el mundo del libro”.

Durante su gestión la Fundación El Libro "duplicó la organización de ferias" ya que se pasó de 3 a 6 anuales y "crecieron de manera significativa, con resultados visibles, las gestiones culturales y profesionales ante organismos nacionales e internacionales", señalan desde la institución.

Desde su designación, en reemplazo de Gabriela Adamo, Oche Califa se propuso pensar la feria como parte de "una estrategia para fortalecer y aumentar la masa lectora" posicionándose por encima de la lógica mercantil y apuntando a "aumentar todas las acciones que nos garanticen tener lectores", tal como sostuvo en diálogo con Télam cuando asumió como organizador tanto de la Feria del Libro de Buenos Aires como de la Feria Infantil y Juvenil de Buenos Aires, dos citas que congregan anualmente el grueso de la producción editorial nacional.

Si bien todavía no hay otro nombre designado para ese puesto, desde la FEL aseguran que están abocados a la búsqueda de su reemplazo, precisamente en un año complejo para la industria editorial y para las ferias presenciales, ya que por segundo año consecutivo el tradicional evento que se desarrolla en la Rural debió suspender su edición por la emergencia sanitaria. (Télam)