El Museo Bach de la ciudad alemana de Leipzig, creado hace 12 años en un edificio de 750 metros cuadrados, inauguró hoy una "sala de composición" interactiva para que los visitantes se puedan acercar aún más a la vida cotidiana del compositor.

"Los visitantes se verán sorprendidos porque este salón es algo especial", dijo la directora del museo, Kerstin Wiese, al explicar se podrán experimentar los sonidos que acompañaron a Johann Sebastian Bach (1685-1750) durante su vida cotidiana haciendo sonar por ejemplo platos de estaño, campanas o una lata de rapé.

La sala inaugurada tiene las características de un espacio creativo donde los visitantes podrán experimentar y "la mesa de composición se puede entender como un único instrumento", añadió.

La directora explicó que la sala se suma al proyecto del museo, que a su vez pertenece al Archivo Bach, que también tiene su sede en Leipzig, hasta donde el músico había llegado como director musical de la Iglesia Luterana de Santo Tomás y donde vivió durante 27 años hasta su muerte, a los 65 años.

"Con nuestra propuesta queremos ofrecer una mirada sobre la investigación sobre Bach", dijo Wiese, consignó la agencia de noticias DPA.

El museo, dedicado a la figura del músico, se encuentra en la Bosehaus, un edificio situado frente a la Iglesia de Santo Tomás, que perteneció al comerciante Georg Heinrich Bose, quien invitaba a Bach y A su familia para dar algunos conciertos en la sala de fiestas.

La Bosehaus fue construida en el siglo XVI, aunque su aspecto actual es del XVIII, de la época de Bach. La colección que hoy alberga lleva por nombre Bach en Leipzig, y muestra la vida y obra del compositor en esta ciudad.

El museo permite conocer el archivo del músico y conocer la música barroca, en un recorrido interactivo y multimedia, en el que el visitante puede dirigir un coral, aprender a distinguir los sonidos de los instrumentos de la época y contemplar algunos de los manuscritos originales del propio Bach.

(Télam)