"Esto también pasará" fue el libro más vendido de Anagrama en 2015. Los derechos de edición fueron comprados por prestigiosas editoriales como Gallimard, Rizzoli, Suhrkamp y Hogarth Press (que pagó 500.000 dólares) y se vendieron a 32 países Incluso, semejante impacto hizo que Bruguera reeditara “Hoy he conocido a alguien”, la primera novela de Milena Busquets, que, avanza el proyecto para que el cineasta Daniel Burman filme una película basada en el libro.

- Télam: ¿Cómo fue sentarse a escribir “Gema” después de semejante éxito?

- Milena Busquets: Fue horrible. Tarde seis años en sacarme de encima “También esto pasará”. En “Gema” creo que se nota un poco el miedo, estaba paralizada y, aunque no tiene nada que ver, un poco deprimida...Escribí antes del coronavirus. Me resultó muy difícil. No he sido feliz escribiéndolo pero tengo esta educación francesa, y también el legado de mi madre: “Cuando empiezas algo, lo acabas”. Hay gente a la que el éxito le da seguridad, no me ha pasado. Además, viajé dos años para presentarlo en todo el mundo, de Japón a Brasil, y fue muy desestabilizante. Eran 48 horas de máximo, viajaba sola porque no podía ni ir a un museo y no iba a llevar a los chicos. Y encima, no me podía quejar porque hay escritores que luchan toda la vida por eso y no lo logran nunca. Pero ya está, ahora siento que escribo con felicidad y cierta liviandad. Me siento libre de escribir lo que sea.

-T: La novela está fechada. Incluye una línea que dice septiembre de 2020. Sin embargo, decidiste no mencionar al coronavirus. ¿Crees que en el futuro los lectores huirán de las historias que incorporen la pandemia en la ficción?

-M.B.: Terminé la primera versión del libro y a la semana, nos confinaron. En las series que veo tampoco hay referencias. Es raro, es como si hubiéramos decidido crear sin dejar registro de esto que nos está pasando, como si fuera a pasar y ya.

-T: “También esto pasará”.

-M.B.:¡Exacto! Es rarísimo. Es muy pronto para saberlo. Incluso, es muy pronto para saber cómo impactará en cada uno de nosotros. Yo misma pasé de decir qué maravilla, tengo tiempo para mí, para leer, para escribir, a tener el bajón terrible que me agarró hace unos meses. No creo que todo vuelva a ser igual, de alguna forma estamos cambiando, pero aún no lo sabemos. De momento, no seguimos con nuestra vida porque simplemente no se puede. Es cierto que después de una guerra vienen años fantásticos, pero no te olvidas de la guerra. Creo esto nos hizo más conscientes de la fragilidad y de otras cosas que tienen mala prensa porque suenan a new age o a budismo. Pero es bueno ser consciente de que somos mortales porque la muerte realmente está a la vuelta de la esquina. Y esto es siempre cierto, no solo durante una pandemia. Los que vivimos en sociedades afortunadas, con sanidad y educación garantizada, estamos de alguna manera muy protegidos frente a esta suerte de incertidumbre. Si pudiéramos aceptar la fragilidad, viviríamos de otra forma, nos dejaríamos de quejar tanto. Va a ser muy interesante verlo. Estoy harta de estar encerrada y me hace ilusión ver qué pasará en el futuro.


(Télam)