En un continente diezmado por la pobreza, donde los recursos de diagnóstico médico son escasos y el acceso a la salud muy limitado, la pandemia de coronavirus se vislumbraba como una catástrofe sin precedentes que, sin embargo, en Mozambique nunca ocurrió, dando cuenta de que "en países muy pobres es posible alcanzar logros cuando la ciencia dictamina el camino a seguir", afirma el escritor Mia Couto. .

En aquellos primeros días, Couto fue convocado en su calidad de biólogo, pero también de intelectual, a integrar una comisión que asesora al gobierno mozambiqueño en materia de Covid. En enero, él mismo se contagió.

-Télam : ¿Cómo analiza la pandemia en esta instancia en la que contamos con una vacuna cuya distribución reproduce y refuerza las históricas desigualdades entre naciones ricas y pobres?

-Mia Couto: Nuestro Comité Científico se creó incluso antes de que existiera el primer caso de infección y está constituido no sólo por científicos y médicos sino también por personas del ámbito social, económico y cultural. Y sí, en enero me infecté, pero afortunadamente nunca me enfermé. Está claro desde el principio que hay una pandemia, pero también quedó claro que no se siente igual en los distintos países. Entonces, lo que sirve como medida de prevención en un país, no sirve para los demás. Cuando en un país europeo se instaba a la gente con “Quédese en casa”, en Mozambique no tenía mucho sentido porque la mayoría de las casas son pequeñas chozas donde viven varias familias. Se instaba a la gente a lavarse continuamente las manos con agua y jabón, pero era necesario aceptar que la mayoría de las personas no tienen agua corriente ni plata para comprar jabón. Entonces, tuvimos que apelar al uso de cenizas para desinfectar las manos. Por otra parte, la estructura de edad de Mozambique es la de una pirámide de un país absolutamente joven en el que más del 60 por ciento de los habitantes son menores de 14 años. Esto requiere políticas de prevención diferentes. Dicho todo esto, estoy bastante orgulloso de la forma en la que se combatió el Covid-19 y de los resultados alcanzados hasta la fecha. Tenemos tasas muy bajas de positividad. Es necesario enfatizar esto para reafirmar que en países muy pobres es posible alcanzar logros cuando la ciencia dictamina el camino a seguir. (Télam)