En "La antorcha infinita", su nuevo libro de poemas al que define como "una esperanza iluminada", el poeta, periodista y músico Maxi Senkiw aúna escritos íntimos y potentes que conectan diferentes etapas de su vida "no tan lejanas", en donde circulan y conviven muchas y variadas corrientes.

"Son flores resplandecientes, como encendidas, sobre un fondo negro. Una esperanza iluminada", dice Senkiw a propósito de su poemario recién publicado por el sello Rangún. Y describe: "Hay poemas de pasiones alegres, de sombras pesadas, de paisajes amados, de amores misteriosos, de seres ajenos y propios, en fin. Son el resultado de los azares de la vida en el tiempo".

El autor de "Pampa pop" se desempeñó en diferentes medios radiales y gráficos y desde hace 18 años dirige el portal de tango fracturaexpuesta.com.ar -donde condujo además durante 15 años el ciclo radial que lleva el mismo nombre- y es programador de la radio online Doble A.

Sus poemas, reseñas y ensayos fueron incluidos en revistas, libros y portales web. También desarrolla una faceta musical que plasmó en los EP "Pampa pop" (2018) y "Flores secretas (2019) junto a simples como "Cuchillas del desierto", "Los misterios" y "Los pájaros".

Para Senkiw, este libro marca una bisagra en su vida y es testigo de una transformación: "Siento un canto distinto a textos anteriores. Si antes aparecían fascinaciones, ausencias y juegos, hoy hay filos, terciopelo, fantasmas, rayos de la mañana, pétalos del sueño, ciénagas y una recurrencia que es el brazo tendido sobre la fibra de la tierra, de la naturaleza", apunta en una charla con Télam.

- Télam: ¿Qué significado tiene publicar un libro de poesía luminoso y reflexivo, en tiempos tan difíciles para el mundo?

- Maxi Senkiw: La poesía no tiene una finalidad y ahí es, precisamente, donde radica toda su potencia. No es que sirva para algo o busque ajustarse a una significación frente a un tiempo difícil y opaco. Cualquier gesto poético es un gesto contra los males de este mundo. Porque resbala a la pretensión de la razón utilitaria, porque no está sujeta a los embates contra la integridad humana. Si es por el contexto brutal de una pandemia, pienso que cualquier actitud poética serviría para construir una válvula de luz y reflexión. Y digo reflexión no para que esa actitud se incorpore en la arena del empobrecido debate público y mediático sino para constituir quizás, desde la poesía, otro escenario de rescate del mundo.

- T: En poemas como "Un artefacto cantor" aparece la música iluminando, empujando desde un lugar íntimo y humano. "Engendraré un artefacto protector que cante hermosamente y así fascine a los amigos que buscan huir para siempre" arranca el poema. ¿Qué lugar ocupa la música en tu vida? ¿Cómo conviven el compositor, el periodista y la poesía en tu vida?

- MS: La música y las canciones son parte de mi vida, me han formado. No sé francamente cuanta dimensión ocupa. Igual, es mucha. No me gusta cuando se me vuelve ruido y ahí la detengo. En ocasiones, la música me permite aterrizar en parajes poéticos, poetizarme. Hay una hermandad entre música y poesía aunque cada una tiene su procedimiento particular de gestación, maduración y trabajo. No estoy en la misma sintonía cuando aparece la poesía que cuando hago música. El periodismo es otra cosa. No obstante, ese oficio vinculado en gran parte al periodismo cultural, tal vez me ayuda a estar siempre cerca de la expresión artística. Hay algo que vincula a las tres y que es la comunicación. La idea de establecer un vínculo desde la creación con algo o alguien, un intercambio que, a diferencia de la información, supone un encuentro con un grado mayor de nutrientes. Tal vez ahí, en la comunicación, es donde se conecten poesía, música y periodismo.

- T: También la potencia del lenguaje está presente en "Las palabras son cosas". Hablás de un romance entre las palabras y las cosas...

- MS: Claro, como si decir implicara hacer. En poesía, la palabra es la materia del hacer. Es un efecto performático. Pero también está el silencio. El poema ocurre cuando no escribís. Lo que viene después es un intento por expresar lo que ocurrió en silencio.

- T: ¿Qué representa la publicación de "La antorcha infinita" en tu carrera y en tu vida?

- MS: Todo arribo de un libro siempre adquiere una cuota de celebración porque los textos pasan a ser parte de un objeto artístico que comienza a irradiar, que busca establecer una comunicación más cercana, un vínculo con un posible lector. Eso siempre es interesante. Este es un poemario que modula en un tono de invocación, de cierto ruego, de indagación. Buceo en el jardín de la sustancia y la experiencia de lo humano. Claro que en ese jardín no son todas flores, hay también muchos escombros.

De todas maneras, no puedo autoevaluar o dar significado a mi poesía porque, si de cantar se trata, sospecho que el silencio es la única referencia de manifestación poética. (Télam)