María Pia López trabajó con Ricardo Piglia en la preparación de las clases que dictó en la Televisión Pública, "Borges por Piglia" y "Escenas de la novela argentina", como así también en la adaptación que dirigió de "Los siete locos" y "Los lanzallamas", de Roberto Arlt, para una serie del mismo canal, en lo que fue su incursión en el formato televisivo dejando uno de los programas más celebrados de los últimos tiempos.

Pero el primer encuentro cara a cara fue anterior ,"en una situación muy amistosa, en un almuerzo en la casa de León Rozitchner cuando todavía no había vuelto a vivir a la Argentina", en referencia a su estadía en Estados Unidos mientras dictaba clases en la Universidad de Princeton. Después hubo reencuentros varios en la Biblioteca Nacional cuando Horacio González era el director y "Ricardo empezó a ser invitado a conversar y pensar proyectos juntos".

"Lo que me sorprendió desde el vamos fue una afabilidad y una capacidad de crear lazos amistosos y situarse en una conversación con las otras personas en términos de una estricta igualdad que siempre fue muy estimulante. Recuerdo muchas conversaciones tanto en la dirección de la Biblioteca Nacional como en un bar que en ese momento se llamaba El bar del lector o Macedonio Fernández, que está en la plaza del lector en la Biblioteca, donde teníamos reuniones donde se iban pensando cosas", cuenta López a Télam.

En esos lugares se tejieron proyectos para la Televisión Pública: "Lo digo con cierta imprecisión porque fueron apareciendo en una conversación en la que entraba y salía gente y participaban compañeros de la Biblioteca", explica la ensayista, docente y escritora que en ese momento dirigía el Museo del Libro y de la Lengua, institución que depende de la Biblioteca Nacional.

Así aparecen nombres como los de Alejandro Montalbán, Gabriel Reches, Ezequiel Grimson, Martín Bonavetti, Javier Trimboli, María Rosa Menna y Ximena Talento que participaban en esas conversaciones.

Las clases de los ciclos "Escenas de la novela argentina" y "Borges por Piglia" fueron una producción de la TV Pública y la Biblioteca Nacional, se emitieron inicialmente en 2012 y 2013 pero pueden verse hoy en YouTube y son una oportunidad de reencuentro con el gran escritor pero también profesor y lector que fue Piglia, la demostración de que los tres roles eran indisociables.

El trabajo de esas clases tuvo su continuidad en la adaptación de "Los siete locos" y "Lanzallamas" y ahí -recuerda López- "fue fundamental Ricardo porque condujo el proceso, la definición de temas, guiones, con qué guionistas se iba a trabajar".

"Para poder realizar ese trabajo sostuvimos durante mucho tiempo una reunión quincenal de revisión de lo que se iba haciendo y las decisiones que se iban tomando tanto en términos históricos, estéticos y fundamentalmente de guiones", detalla y cuenta que "Piglia no solo se ocupaba por el modo en que aparece el texto sino también por todo ese conjunto de tramas, de dimensiones que hacen a la elaboración de una traducción como es el pasaje a la televisión y, en ese sentido, tenía un gran diálogo con el director, con Fernando Spiner y también con Ana Piterbarg, la codirectora".

La ensayista define ese tiempo como "potente y dramático" porque si bien reconoce que "Ricardo estaba muy entusiasmado con ese proceso a la vez, en la misma temporalidad, iba avanzando su enfermedad con lo cual íbamos conversando mientras él iba advirtiendo las secuelas y consecuencias de la enfermedad". (Télam)