Los "Diarios y cuadernos (1941-1995)" de la estadounidense Patricia Highsmith, ícono del policial negro de ese país, en los que revela detalles de su personalidad, su vida sentimental y su trabajo, e inspiró la filmación de un magnífico documental, se publicarán el 31 de agosto en España y llegarán a Argentina antes de fin de año.

Editada por Anagrama, la obra que el año pasado vio la luz en su primera edición en Estados Unidos gracias al trabajo de Anna Von Planta quien recopiló, ordenó, transcribió y editó más de ocho mil páginas manuscritas, llega ahora para disfrute de los seguidores de habla hispana y se aguarda que arribe antes de fin de año a la Argentina, según ese sello editorial.

Autora de "Extraños en un tren", llevada al cine en 1951 por Alfred Hitchcock, "El amigo americano", filmada en 1977 por Wim Wenders o de "El talento de Mr. Ripley", que llegó a la pantalla grande en 1999, de la mano de Anthony Minghella, protagonizada por Matt Damon y Jude Law, en estos diarios, Highsmith confiesa romances, vínculos tortuosos, infidelidades, sexo casual y muchos nombres, nada distinto a la escritora genial y torturada, lésbica, controvertida, libertina, con inclinaciones racistas, agresiva y terriblemente lúcida que fue.

En una ardua tarea, Von Planta trabajó sobre 18 diarios y 38 cuadernos donde Highsmith escribía también en francés, alemán, italiano y castellano, sin dominar necesariamente cualquiera de esos idiomas, lo que sofisticó mucho más el trabajo de interpretación.

Highsmith (1921-1995) empezó a escribir esos diarios a los 20 años y las entradas a esas confesiones la describen como alguien con una gran complejidad: "Mi brindis de fin de año: a todos los demonios, lujurias, pasiones, ambiciones, envidias, amores, odios, deseos extraños, enemigos fantasmales y reales, al ejército de memorias con el que batallo: nunca me dejéis en paz", escribió en la madrugada del 1 de enero de 1948, a los 27 años.

"El sexo, para mí, debería ser una religión. Yo no tengo otra -escribió en una entrada del 7 de agosto de 1941, todavía estudiante en Barnard College, en Nueva York-. No siento ningún otro deseo, a una devoción, a algo", dando cuenta de una lucidez e intensidad disonante con el puritanismo patriarcal del tiempo en el que vivió.

Algunos de los nombres resonantes que se leen en los diarios son los de Truman Capote, Dylan Thomas y Wim Wenders. Esas páginas también hablan del éxito de sus novelas, de las adaptaciones cinematográficas, sus derroteros nocturnos, sus relaciones amorosas con mujeres generalmente no disponibles, su percepción de soledad constante y de sus excentricidades crecientes.

Cuidadosa de su intimidad y recluida hasta su muerte en su casa suiza de Locarno en 1995, los diarios alimentaron el documental "Amando a Highsmith" de la californiana Eva Vitija-Scheidegger que se exhibió estos días en primicia en la programación del Atlántida Film Festival de Filmin, de Palma de Mallorca.

Presente en ese festival, el director español Fernando Trueba, confesó ser fanático de la obra de Highsmith y anticipó, según el periódico La Vanguardia, que su próxima película, que comenzará a rodar en septiembre, será “un homenaje a Highsmith. (Télam)