Dolores Ruiz Picasso (1884-1958), la hermana del célebre pintor español, tendrá a partir de mañana una muestra en su homenaje en el Museo Picasso de Barcelona, donde expondrán sus dibujos y su obra, "El convento de San Salvador de Horta", entre otros documentos y pinturas en la que fue retratada por el autor del emblemático "Guernica".

La exposición "Lola Ruiz Picasso" exhibe dos dibujos de pequeño formato, entre 1896-1987, que se suman a otros ocho de distinta procedencia y obras más grandes realizadas sobre 1900.

Lola estuvo presente en la trayectoria de Picasso, primero como modelo, después apoyándolo y cuando fue necesario protegiendo y custodiando las obras que el artista había dejado en Barcelona y que se encuentran en el Museo que lleva su apellido tras la donación del artista en 1970.

María de los Dolores Ruiz Picasso nació tres años después de Pablo en la casa del pintor Antonio Muñoz Degrain, amigo del padre, y donde se había refugiado la familia tras el terremoto que sacudió Málaga el día de Navidad. En 1887, nació Concepción, que fallecería ocho años más tarde de difteria, con los Picasso ya establecidos en La Coruña.

Esta circunstancia unió a los dos hermanos, que mantuvieron el afecto, tal como se aprecia en su correspondencia, uno de los hilos de una exposición que, en palabras de Emmanuel Guigon, director del museo, "incide en la línea de reivindicar la relación del artista con la ciudad".

"Hace mucho tiempo que no nos mandas retratos tuyos, veremos si pronto mandas alguno y vemos lo resalado que estás, porque yo creo que aunque haya guerra estarás tan guapito como siempre", escribía Lola a su hermano, entonces instalado en la parisina rue Schoelcher, a principios de 1915.

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En sus cartas, Pablo Picasso se mostraba interesado por la situación de su familia, como en 1914, cuando se produjo una gran epidemia de tifus en Barcelona. Otras misivas sin embargo se refieren a cuestiones simplemente familiares, muy personales.

Lola Ruiz Picasso, junto a su madre, se convirtió en una de las primeras modelos del artista. Entre 1894 y 1901 Pablo la retrató en 66 ocasiones, el primero, "Retrato de Lola", data de 1894 y fue pintado en La Coruña. Lola tenía apenas 10 años, pero aparentaba más edad, tal como ocurriría con algunos autorretratos del artista.

En la muestra hay retratos como "La hermana del artista", el óleo "Primera Comunión", en el que conmemora la primera comunión de Lola. El cuadro quedará bajo la custodia de su hermana y familia tras la muerte de Picasso, como se ve en las fotografías de la casa del paseo de Gracia.

En los dibujos expuestos se puede advertir que Lola empleaba lápices de colores sobre papel que reutilizaba en la mayoría de los casos y en sus ­retratos femeninos las manos y las caras están sin terminar, según la moda de la época. Tras la muerte de la madre, María Picasso, Lola se convirtió en la guardiana de las obras de Pablo hasta su muerte en 1958. (Télam)